OIL & GAS

El gobierno alertó que peligra el suministro de gas por la clausura de la terminal de GNL

La Secretaría de Energía reclamó a la Justicia que, si no se habilita la terminal regasificadora de Escaobar, en el invierno habrá cortes de gas y de electricidad.

El secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, presentó un escrito mediante el cual reclamó el inmediato levantamiento de la clausura judicial de la terminal regasificadora de Escobar, y un informe sobre el “Impacto de la no operatividad por clausura de la terminal en la provisión de gas natural en el país”.

El gobierno proyecta que para este año, los requerimientos de combustibles alternativos ascienden a 21 millones de m3/día en mayo, 42 millones de m3/día en junio, 49 millones de m3/día en julio, 28 millones de m3/día en agosto y 9 millones de m3/día en septiembre.

En el informe técnico presentado a la justicia federal, la cartera energética considera que «ante la imposibilidad de mayores aportes de gas natural proveniente de las áreas en producción y la baja considerable de las importaciones de Bolivia, la falta de operatividad de la terminal de Escobar generaría las siguientes consecuencias negativas durante el invierno de 2021:

• En junio y en julio, los consumos adicionales de combustibles 

alternativos superarían la máxima cantidad de líquidos consumidos en centrales en la última década y no se cuenta en el sistema eléctrico con la capacidad para sustituir toda esa cantidad de combustible durante tanto tiempo sostenido (más de 60 días).

«Hay riesgo para el abastecimiento de gas natural, inclusive de la demanda prioritaria, el cual la regulación vigente obliga a proteger y cuyo servicio no debería ser interrumpido por los problemas de seguridad del abastecimiento y de salud pública», indica el informe de Energía.

• El desbalance de oferta y demanda conduciría a una situación de emergencia en el mercado de gas, generando no solo un riesgo considerable de cortes en el servicio de gas natural, sino que además se producirían interrupciones del servicio eléctrico por falta de generación durante extensos horarios en varios días de los meses invernales

• Hay riesgo para el abastecimiento de gas natural, inclusive de la demanda prioritaria (Residenciales, Servicio General P1, P2 y P3 Grupo III), el cual la regulación vigente obliga a proteger y cuyo servicio no debería ser interrumpido por los problemas de seguridad del abastecimiento y de salud pública que ello conllevaría, de continuar las actuales circunstancias dentro del contexto pandémico.

• Existirá un considerable sobrecosto para el sistema energético. El costo monómico de la electricidad aumentaría en 4,6 USD/MWh e implicaría, como mínimo, una erogación adicional de 600 millones de dólares anuales de divisas por la importación de combustibles más caros y contaminantes con una proporción equivalente incremental para el fisco en términos de subsidios a la electricidad.

• Además, la interrupción del funcionamiento de la planta de regasificación podría afectar el pago de los costos fijos que se derivan de la contratación de la terminal de Escobar (alrededor de 100 millones de dólares anuales) y los costos de personal provenientes de la operación propia de la terminal.

El informe concluye que «la flexibilidad del sistema de gas natural depende principalmente de las reservas disponibles en la terminal de regasificación de Escobar, que permite, en caso de emergencia, salvaguardar el sistema de transporte de gas natural ante una falla de la producción en algunos yacimientos».

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