Por Grupo Solís 

Como consecuencia del desarrollo de los yacimientos no convencionales en la Cuenca Neuquina, se está produciendo un cuello de botella para la evacuación del Gas Natural (GN), debido a la falta de obras de infraestructura en el Midstream.

Esta situación se agrava dado que existen todavía yacimientos de gas convencional que están produciendo a menores volúmenes de los que permitiría su potencial como consecuencia de la falta de ductos para transporte, en especial en la zona norte del Neuquén.

Para poder transportar el GN es necesario el ajuste del punto de rocío para poner el mismo en especificación. Esta tarea se puede realizar por distintos métodos (planta de “Dew Point”, turboexpander, separación mecánica) según sean las características del producto que se vaya a tratar. Debe contarse además con ductos para la evacuación posterior.

Una de las posibilidades es una planta de Dew Point a través de la cual se extraiga el pentano y pentano+, transportándose el resto de las fracciones del gas (metano, etano, propano y butano) en condición de gas flexibilizado.

Existen yacimientos de gas convencional que están produciendo a menores volúmenes de los que permitiría su potencial como consecuencia de la falta de ductos para transporte, en especial en la zona norte del Neuquén.

Otro problema está relacionado con el mercado. El gas en producción más el que podría producirse si se amplían las capacidades de tratamiento y transporte supera ampliamente la demanda en los siete meses que van de octubre a abril, temporada en la que cae el consumo por razones climáticas.

Nos enfrentamos así a dos tipos de problema: por un lado, la caída de la demanda y por el otro, la falta de infraestructura. Estos condicionantes necesitan de planificación por parte de las autoridades de aplicación, considerando que la energía tiene tanto implicaciones nacionales como regionales, las que no han sido tomadas en cuenta en determinadas ocasiones por las distintas administraciones.

Para comenzar a planificar, teniendo en cuenta estos dos aspectos, deberíamos definir qué matriz energética vamos a utilizar. Dadas las circunstancias, lo más aconsejable es que la misma sea principalmente gasífera, habida cuenta de los resultados obtenidos con la producción de gas de Vaca Muerta (VM) y en función de los recursos potencialmente extraíbles que esa formación posee.

Si así fuese, debiéramos encontrar nichos de utilización del gas natural, para luego considerar la infraestructura de evacuación. Dichos segmentos en el mediano plazo serian, entre otros:

  • Generación eléctrica, que se podría combinar con fomentos de la energía para la industria incremento del gas entregado por las distribuidoras
    extensión de redes domiciliarias, lo que generaría otras obras de infraestructura e incremento de mano de obra intensiva
  • Exportación a Chile a través de los ductos existentes
  • Abastecimiento de zona del NEA (Noreste Argentino) exportación a Uruguay
  • Posteriormente y en el largo plazo, exportación a Brasil a través de Rio Grande Do Sul y montaje de plantas de LNG para exportación por barco desde Bahía Blanca, analizando paralelamente la
  • Exportación al Pacífico desde las terminales chilenas localizadas en Quinteros y Mejillones. Otra alternativa es desde Río Gallegos y/o desde Tierra del Fuego.
  • Otra de las formas de racionalizar el consumo de GN es disminuyendo la riqueza de éste, es decir su poder calórico, extrayendo no solo pentano y superiores sino también el etano, propano y butano, de utilización en petroquímica y en la provisión de gas a las zonas carentes de gasoductos, especialmente las aisladas.

Con respecto a la extracción de líquidos existen dos posibilidades:

  • extraer los mismos en origen por medio de pequeñas plantas ubicadas en cada yacimiento o conjunto de estos, lo que permite su mejor transporte en condición de estándar GN, aprovechándose en el proceso las calorías del gas;
  • o solo extrayendo en yacimiento la gasolina natural, con plantas de “Dew Point”, transportándolo luego en condición flexibilizada hacia un gran complejo de extracción de líquidos, por ejemplo, el de General Cerri.

En referencia a las obras a realizar, el único proyecto que se conoce de ampliación de transporte es el de TGS que está aparentemente aprobado por su directorio. Éste iría desde Tratayén, hasta Saliquello y desde allí a San Nicolás. También se habla de un poliducto desde Tratayén a Cerri con una mezcla de líquidos extraídos del gas en Tratayén. Esa planta de Dew Point, en la actualidad procesa 5 millones de m3/día, cuando el ducto hasta Tratayen puede transportar 60 millones de m3/día.

El precio del GN no es alentador ya que actualmente ha caído la demanda, debido a que tanto el sector industrial como el domiciliario bajó su consumo. Tampoco el entorno, que se encuentra afectado por la incertidumbre del cambio de gobierno.

Recordemos que las obras de infraestructura mencionadas, en el mejor de los casos, consumen, entre elaboración, presupuesto y ejecución, no menos de dos años.

También se debería considerar el almacenaje de GN en reservorios naturales para lo cual hay que realizar un serio estudio, que considere no solo las condiciones naturales para el aprovechamiento de estos reservorios sino los costos inherentes a la utilización en el llenado y vaciado.

 

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