OIL & GAS

Las monoboyas de Oiltanking Ebytem ya operan con normalidad

Fueron reparadas tras los derrames de diciembre y enero. lanzan las obras de ampliación de la terminal que exporta petróleo de Vaca Muerta.

Las dos monoboyas de carga de buques petroleros que opera la empresa Oiltanking Ebytem en la zona de Bahía Blanca ya funcionan con normalidad tras los dos derrames ocurridos entre fines de 2023 y principios de este año.

Desde la empresa informaron a Patagonia Shale que ambas monoboyas, Punta Cigüeña y Punta Ancla, operan normalmente desde el pasado 29 de marzo, y que personal de la empresa sigue de cerca el régimen de funcionamiento de ambas instalaciones, las cuales trabajan según los estándares esperados. Aseguraron que la programación logística (carga y descarga) de la planta también ya se encuentra normalizada. 

“Por otra parte, y luego de un gran avance, siguen en curso tareas relacionadas a la limpieza de zonas afectadas” por los derrames de diciembre y enero, indicaron desde la compañía.

En ambos incidentes se produjo la ruptura del sistema de dos anclas, una fisura en la cañería submarina y daños al sistema de mangueras aguas abajo.

Cuáles fueron los daños

Con 29 años de operación sin ningún evento similar, la presencia de la operadora portuaria pasaba desapercibida en el sector energético. Sin embargo, los accidentes evidenciaron su relevancia para toda la industria, al tratarse de la principal vía de exportación del petróleo de Vaca Muerta.

Entre los daños sufridos y que generaron los derrames, se destacaron la ruptura del sistema de dos anclas, una fisura en la cañería submarina y daños al sistema de mangueras aguas abajo.

Las reparaciones fueron complejas por la poca disponibilidad de repuestos, accesorios y barcos para realizar las tareas necesarias como la conexión de la manguera submarina con la cañería submarina o el arreglo de las anclas.

Además de la dificultad para conseguir un barco disponible y traerlo desde Gran Bretaña, uno de los grandes problemas fue la poca visibilidad del agua bahiense y las características de la marea. Los buzos contaban con solo 40 minutos para descender cuando la marea estaba quieta, cada seis horas.

Por otro lado, se cambió una de las válvulas de la monoboya y se llevó a una de las mangueras a dique seco para revisarla íntegramente y hacerle todo tipo de pruebas. Como la empresa tenía una tercera monoboya de back up, se fue utilizando esta durante todo este proceso de reformas. En períodos normales, las dos monoboyas funcionan al 50%. En cambio, estos últimos meses tuvieron que hacer trabajar a esta única monoboya a máxima capacidad para que no se generen retrasos de cargas o descargas.

Obras de ampliación de la terminal

Oiltanking tiene en marcha una importante obra para atender el incremento de producción de Vaca Muerta en el corto plazo. Los trabajos van en sintonía con el Proyecto Duplicar de Oldelval en el sistema de oleoductos que va desde Neuquén hasta la terminal de Puerto Rosales.

Con una inversión de unos 500 millones de dólares, el primer paso de las obras ya comenzó a partir de una serie de reformas que permiten el ingreso de buques con un 45% más de capacidad con hasta 110.000 toneladas.

No obstante, el sistema existente de monoboyas está quedando viejo y a la empresa le cuesta conseguir barcos con las características apropiadas para este tipo de puerto, ya que las embarcaciones más grandes pueden tener interferencias con las cuatro cadenas de la monoboya que quedan resorteando hacia abajo.

De ahí que se buscará un salto de calidad al pasar a un sistema de muelle que está previsto que se inaugure a fines del 2024. Para poder ir a la profundidad deseada de 21 metros, el muelle tiene que atravesar unos dos kilómetros desde la costa debido a la baja pendiente de esta zona denominada “cangrejales”. La dificultad de esta área es la fuerza de la marea que provoca problemas de sedimentación. Por lo tanto, la construcción del muelle tiene previsto un terraplén de entrada de 600 metros, para luego dar lugar a un sistema de viaducto que no utiliza pilotes a fin de no interferir con la marea.

Un muelle para barcos más grandes

La gran ventaja del muelle es que permite ingresar barcos más grandes y, de esta manera, reducen el costo logístico del transporte de crudo. Al mismo tiempo, la velocidad de carga pasaría de 3.000 m3/hora a 5.000 m3/h y habría muchas más herramientas de seguridad.

Por otro lado, el personal dejaría de tener que dormir en barcos extranjeros, lo que suele ser un problema no sólo por la cantidad de horas lejos del hogar de cada trabajador, sino por las diferencias culturales que muchas veces generan incomodidades desde el punto de vista gastronómico e higiénico.

El proyecto de Oiltanking Ebytem incluye, facilidades accesorias, y la aplicación de tecnología moderna para la operatoria de los muelles, que tendrá brazos de carga articulados eléctricos con soporte hidráulico; ganchos de disparo rápido para egreso con intervención mínima de personal; mediciones de flujo de petróleo, presiones, tensiones en puntos de amarre, y todo un bagaje de elementos técnicos para ayudar a una operación cien por ciento segura.

También se ampliará la capacidad de bombeo de crudo y se podrá realizar la carga simultánea en los dos sistemas del muelle, lo que aumentará la eficiencia. Hoy en día cuando una de las posiciones realiza la carga de un barco, la otra sólo puede hacer descarga.

Cuando las obras estén finalizadas, hacia 2025/2026, con los seis nuevos tanques de almacenaje y las tres posiciones de carga de buques, la capacidad de exportación de la terminal se duplicará, acompañando el crecimiento de producción que llegará desde el sistema de oleoductos.

 

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