ENTREVISTAS

«No se esperan cambios regulatorios que ayuden a las compañías petroleras»

Martina Gallardo-Barreyro, Vice President - Senior Analyst de Moody’s, destacó que el gobierno nacional hoy prioriza sostener el sistema de salud y la economía ante la crisis por el coronavirus. Bajaron las calificaciones crediticias de compañías en Vaca Muerta.

Martina Gallardo-Barreyro, Vice President - Senior Analyst de Moody’s.

La pandemia del coronavirus acentuó los problemas que arrastra la economía argentina y dilató aun más las políticas gubernamentales para el sector energético, las cuales estaban supeditadas a la renegociación de la deuda externa.  

Días atrás, la agencia Moody’s Investors Service bajó la calificación de petroleras que operan en la Argentina, tras la caída crediticia de la Nación, ante la expectativa de que los acreedores privados probablemente incurrirán en pérdidas sustanciales en el proceso de reestructuración de la deuda, ya que el shock económico y financiero derivado de la pandemia agrava el estrés financiero y obliga al gobierno a reducir sus obligaciones de pago de deuda en los próximos años.

En diálogo con Patagonia Shale, Martina Gallardo-Barreyro, Vice President – Senior Analyst de Moody’s Investors Service, destacó que las compañías petroleras con intereses en Vaca Muerta tienen posiciones crediticias mucho más sólidas que el soberano, pero están afectadas por la incertidumbre de las políticas que debe definir la administración de Alberto Fernández para el sector y por el entorno de la economía general, paralizada por el aislamiento social obligatorio iniciado el 20 de marzo.

¿Cuáles son las principales razones que influyen en la baja de la calificación de las compañías petroleras que operan en Argentina?

La baja de la calificación se derivó de la baja de calificación del Gobierno de Argentina en dos escalones, a Ca desde Caa2.  Las empresas petroleras que nosotros calificamos, YPF (Caa3), Pan American Energy (Caa1) y Tecpetrol (Caa1), tienen de hecho métricas crediticias muy fuertes para su categoría de calificación, y en los tres casos están calificadas por encima del soberano, lo que demuestra su fortaleza crediticia superior. 

Sin embargo, el sector está supeditado a las decisiones del Gobierno argentino en materia de política energética (hoy incierta), fiscal y económica, además de estar expuestos a las contingencias de la economía argentina en general, para la cual esperamos una caída de 3.9% del PIB en 2020.

«Las compañías van a bajar sus gastos de inversión tanto por la incertidumbre económica y menor demanda energética, como por las limitaciones al acceso al financiamiento para financiar estos proyectos que son muy capital intensivos».

¿Qué escenario se vislumbra en el corto plazo para el acceso al financiamiento de las petroleras con intereses en Vaca Muerta?

El acceso al financiamiento en el corto plazo va a estar muy limitado al mercado local: financiamiento de instituciones financieras y colocaciones de deuda en pesos en el mercado de capitales. Por suerte no existen grandes vencimientos de bonos internacional este año, solo algunos vencimientos menores de YPF (unos USD220 millones) y Pan American (USD360 millones).

Hoy las tasas de interés han bajado y los bancos están líquidos para prestar, pero el portfolio se vuelca a las compañías de mejor perfil crediticio (fly to quality), por lo que las grandes empresas se van a ver beneficiadas en este sentido en cuanto a la disponibilidad de líneas bancarias.

¿Qué condiciones de mercado y de regulación se pueden esperar en los próximos meses para las inversiones en Vaca Muerta?

En términos generales las compañías van a bajar sus gastos de inversión tanto por la incertidumbre económica y menor demanda energética, como por las limitaciones al acceso al financiamiento para financiar estos proyectos que son muy capital intensivos. Hoy en día no tenemos una política energética clara por parte el Gobierno argentino. 

Los precios de gas están hundidos por la sobreoferta y la falta de demanda, lo que ya generó que las compañías empiecen a desinvertir en gas el año pasado, y el sector aún no ha tenido respuesta del Gobierno respecto de si va a apoyar a la industria ante los precios internacionales del crudo hundidos por cuestiones de la geopolítica internacional. 

Desde nuestro punto de vista, no esperamos cambios regulatorios /fiscales que ayuden significativamente a las compañías del sector ya que el Gobierno está enfocado o prioriza hoy sostener el sistema de salud y la economía local frente a la crisis derivada del coronavirus, así como también en restructurar su propia deuda. Por ende, las compañías deberán ajustar sus propios flujos de fondos para sostener su actividad, por ejemplo, como mencioné anteriormente, bajar capex/producción.

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