Caída de ventas en Neuquén: el comercio sufre pese al boom de Vaca Muerta
La actividad comercial de la capital neuquina registró una caída superior al 10% en el primer bimestre del año. El crecimiento acelerado del sector hidrocarburífero no logra derramar sobre el consumo masivo local.
El contraste resulta, cuanto menos, abrumador. Mientras los reportes operativos de Vaca Muerta exhiben niveles históricos de producción y etapas de fractura, las persianas de los comercios neuquinos reflejan una realidad diametralmente opuesta. El sector privado local enfrenta una parálisis del consumo que expone los límites del “derrame” petrolero en la economía real de la provincia.
El último sondeo del Observatorio Económico de ACIPAN, realizado a fines de abril de 2026, arroja números contundentes. Entre el primer bimestre de 2025 y el mismo período de 2026, la cantidad de unidades vendidas sufrió una contracción para el 83% de los comercios relevados en la ciudad de Neuquén. En promedio, la entidad empresaria calcula una caída del 10,6% en el volumen de ventas.
Este desplome comercial ocurre en un contexto macroeconómico nacional de profunda heterogeneidad. Los datos oficiales del INDEC muestran que, mientras sectores exportadores como Minas y Canteras treparon un 10,1% a principios de año, el Comercio se desplomó un 5,2% y la Industria manufacturera cayó un 5,7%. Neuquén, epicentro del desarrollo no convencional, ilustra esta fractura mejor que ninguna otra región del país.
La paradoja petrolera
¿Cómo se explica que la provincia con mayor tracción de inversiones del país registre comercios vacíos? La respuesta exige mirar más allá de los promedios salariales. Los ingresos extraordinarios que genera la industria del Oil & Gas quedan encapsulados.
El informe de coyuntura regional del IERAL aporta claridad técnica sobre este fenómeno. El crecimiento de los sectores de alta productividad, como el petróleo, no se traduce en un mayor consumo masivo local. Gran parte de los ingresos petroleros se canalizan hacia el ahorro, gastos fuera de la región o absorben el fuerte aumento en los servicios locales. En definitiva, la concentración sectorial del crecimiento eleva la masa salarial promedio, pero anula el impacto proporcional sobre el consumo general de los neuquinos.
Expectativas empresariales a la baja
El termómetro empresarial marca un pesimismo crónico. Lejos de avizorar un rebote rápido, el 60% de los dueños de pymes neuquinas anticipa que la situación de su empresa empeorará hacia finales de 2026, y apenas un 12,2% conserva algún grado de optimismo.
El diagnóstico sobre la raíz de la crisis es casi unánime. Casi el 80% de los empresarios encuestados señala la falta de ventas como el principal problema económico en la actualidad. Muy por detrás, y con menor impacto en la agenda de preocupaciones urgentes, aparecen la carga tributaria (14,6%) y los altos costos financieros.
El escenario plantea un desafío estructural para la dirigencia neuquina y las cámaras empresarias. Vaca Muerta funciona hoy como una locomotora imparable que transita por vías paralelas a las del comercio urbano. Las operadoras y empresas de servicios especiales sostienen su rentabilidad ancladas en precios internacionales y demanda exportadora.
El comercio local, en cambio, dependen del bolsillo del vecino, hoy asediado por la pérdida de poder adquisitivo y la suba de tarifas.









