Vaca Muerta acelera: qué petroleras lideran la conexión de pozos y fracturas
La actividad no convencional batió su propia marca con 2.760 punciones en junio. La urgencia por el gas invernal traccionó además la conexión de 80 pozos en mayo, con YPF, PAE y Shell al frente de un ecosistema productivo que contrasta con el declive convencional.
La industria hidrocarburífera aceleró a fondo en la Patagonia septentrional. Vaca Muerta tracciona los números nacionales y exhibe una musculatura operativa sin precedentes. Los últimos reportes estadísticos confirman un doble hito para la Cuenca Neuquina: un salto sustancial en la conexión de nuevos pozos y un máximo histórico en las etapas de fractura. El desarrollo no convencional impone su propio compás, mientras los yacimientos maduros del resto del país agudizan su declive estructural.
El termómetro principal de la actividad en el shale rompió todas las marcas previas. Durante el mes de junio, las operadoras concretaron 2.760 etapas de fractura en formaciones no convencionales, según indica el ultimo informe de la consultora Aleph Energy. La cifra representa un récord histórico absoluto para la industria argentina y ratifica la madurez logística de las compañías de servicios especiales.
El despliegue en el terreno contó con un promedio de 12,2 sets de estimulación activos. Esta maquinaria logró una productividad promedio de 226 etapas por set al mes. El dato técnico evidencia el salto de eficiencia en el diseño de las operaciones de completación, una variable crítica para diluir costos y mejorar la competitividad de los barriles neuquinos.

YPF y el mapa corporativo del shale
La radiografía empresaria arroja un dominador indiscutido. YPF ejecutó 1.392 fracturas durante el sexto mes del año. La estadística equivale a la mitad de toda la actividad en la roca madre. La petrolera de mayoría estatal valida con inversiones su estrategia de focalización en el core business no convencional.
El capital privado completó la cima del ranking con un fuerte componente nacional. Pluspetrol alcanzó las 443 etapas, un volumen que refleja su agresiva campaña de desarrollo. Pampa Energía ocupó el tercer lugar con 339, seguida por PAE (179) y Vista (165). En la geografía del subsuelo, el bloque Lajas Este concentró la mayor presión de los equipos con 566 etapas, escoltado por los núcleos de Loma Campana, Rincón de Aranda y Bandurria Sur.
Más allá del furor por la roca generadora, el segmento tight sumó apenas 54 etapas, todas inyectadas por YPF en el área Río Neuquén. El ostracismo de las formaciones de arenas compactas resulta innegable frente a los rendimientos exponenciales del shale.
Pozos conectados y el factor climático
La vorágine de las fracturas encuentra su correlato directo en las conexiones a la infraestructura de superficie. En mayo, la industria sumó 80 nuevos pozos a nivel nacional, el nivel más alto registrado desde abril de 2025. Este salto marca un repunte intermensual del 25%. La Cuenca Neuquina absorbió 67 de esas perforaciones.
La estacionalidad climática dictó la hoja de ruta corporativa. La urgencia por inyectar moléculas de cara a los picos de consumo invernal forzó un giro táctico hacia las ventanas gasíferas. Las empresas conectaron 31 pozos productores de gas natural, un incremento directo de 27 perforaciones respecto al mes previo. El shale gas absorbió casi la totalidad de este esfuerzo operativo.
El crudo retuvo un volumen de alta densidad frente al avance estacional del gas. Las operadoras engancharon 48 pozos productores de petróleo en mayo. Las conexiones exclusivas de shale oil totalizaron 36 unidades.
El tablero de los fierros y la agonía convencional
El ranking de perforación refuerza el liderazgo de la operadora nacional. YPF encabezó la puesta en marcha con 23 pozos conectados. Pan American Energy (PAE) retuvo la segunda posición con 15 perforaciones, una muestra de su robustez dual en Neuquén y Chubut. Shell cerró el podio principal con 11 enganches enfocados de lleno en el petróleo no convencional.
La foto de los equipos perforadores (rigs) transparenta el horizonte a corto plazo. El sector operó con 45 torres activas en junio. De ese total nacional, 38 trépanos apuntaron hacia objetivos no convencionales, con YPF monopolizando 16 de esas unidades.
El contraste con el resto del país arroja un diagnóstico letal para las provincias con historia petrolera tradicional. El Golfo San Jorge aportó solo 13 pozos en mayo. PAE sostuvo la alicaída actividad convencional con 10 conexiones en Chubut. Las cuencas Austral, Noroeste y Cuyana mantienen sus estadísticas de desarrollo en cero, un desierto operativo que grafica la irreversible migración del capital hacia la anomalía geológica de Neuquén.








