Río Negro licita dos áreas petroleras tras una quiebra
El gobierno rionegrino oficializó el pliego para licitar dos yacimientos maduros. La provincia establece garantías millonarias y la absorción ineludible del personal petrolero para garantizar la continuidad operativa.
El gobierno de Río Negro busca revertir el declino de sus campos maduros y lanzó el concurso público para dos áreas. El pliego oficial establece un piso de inversión millonario para los bloques Puesto Flores – Estancia Vieja y Puesto Prado. ¿Cuáles son las condiciones financieras y operativas que exige la provincia para adjudicar este negocio en los márgenes de la Cuenca Neuquina?
La salida por quiebra de la operadora anterior obligó al Estado provincial a tomar el control transitorio de las instalaciones. Ahora, la Secretaría de Estado de Energía y Ambiente busca un socio con espalda financiera real. El objetivo apunta a sostener la producción y evitar el pasivo ambiental de pozos abandonados.
Para ingresar a la compulsa, el Pliego de Bases y Condiciones N.º 01/2026 impone filtros estrictos. Las compañías interesadas deben demostrar capacidad técnica y abrir la billetera desde el primer minuto.
El ocaso de President Petroleum y el rescate estatal
Para entender el escenario actual, resulta necesario repasar el historial reciente de estos bloques. La empresa President Petroleum S.A. operaba las áreas tras adquirir los derechos de Chevron en 2017 y ganar una adjudicación directa en 2018. Sin embargo, los problemas financieros ahogaron a la compañía.
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 23 dictó la quiebra de la operadora en agosto de 2025. Ante la parálisis inminente, el gobierno provincial actuó con celeridad. El Ejecutivo decretó la caducidad de las concesiones y transfirió la operación transitoria a EDHIPSA.
La empresa pública asumió el control para garantizar la seguridad ambiental y el mantenimiento de las instalaciones. Durante los últimos meses, la empresa estatal rionegrina regularizó la situación comercial, gestionó el abastecimiento eléctrico ante CAMMESA y contuvo el declino productivo. La intervención estatal evitó el colapso de los pozos.
Requisitos económicos para pisar en la Cuenca Neuquina
La licitación no deja margen para improvisados ni empresas de portafolio. La autoridad de aplicación exige acreditar un Patrimonio Neto mínimo equivalente a USD 2.000.000. Este número surge del análisis de los estados contables de los últimos tres ejercicios. Si un oferente decide presentar propuestas por áreas adicionales, el requisito salta un millón de dólares extra por cada bloque.
El compromiso central del negocio pasa por el flujo de fondos hacia los yacimientos. La oferta debe garantizar una inversión mínima inamovible de USD 11.990.200 durante los primeros cinco años de la concesión. Para siquiera mirar los datos del subsuelo, las empresas enfrentan costos iniciales de ingreso:
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Compra del Pliego de Bases y Condiciones: USD 5.000.
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Adquisición del paquete de Información Técnica (Data Room): USD 78.439.
El esquema de garantías blinda a la provincia ante eventuales incumplimientos. Las empresas presentarán un seguro de caución del 1% del Monto Total de la Oferta para mantener su propuesta. Una vez adjudicada el área, la operadora entregará una garantía equivalente al 20% del plan operativo de los primeros dos años, y luego el 100% de la inversión programada de forma anual.
El filtro técnico: cómo sumar puntos en la licitación
El dinero no alcanza por sí solo para ganar el bloque integrado. El gobierno evalúa la oferta técnica (Sobre “A”) con un sistema de puntaje que castiga la falta de experiencia. Las empresas rinden examen sobre un total de 100 puntos y necesitan un mínimo de 70 para evitar la descalificación automática.
La fórmula de calificación pondera el historial en la industria petrolera. Los antecedentes corporativos en la actividad suman el 30% del puntaje. La experiencia del personal de dirección propuesto aporta un 25%, mientras que el expertise del equipo técnico en campo otorga otro 20%.
Además, los oferentes deben certificar su inscripción vigente en el registro de la Secretaría de Energía de la Nación. Este requisito administrativo, junto a la antigüedad en la categoría, define el 15% de la nota final. El 10% restante mide los índices de solidez patrimonial y crecimiento del EBITDA.
Qué pasará con los trabajadores petroleros de las áreas
El conflicto social siempre es un riesgo latente en las transiciones de bloques hidrocarburíferos. Para neutralizar este factor, el pliego impone una obligación ineludible: la absorción de personal. La empresa ganadora tomará bajo relación de dependencia al 100% de los trabajadores directos afectados a la operación, respetando su antigüedad y derechos adquiridos.
A nivel operativo, la licitación proyecta un horizonte de 25 años. Las empresas presentarán en el Sobre “B” un Plan de Continuidad Operativa para el corto plazo (2 años). En paralelo, detallarán un Plan de Desarrollo e Inversiones para explotar el recurso remanente durante el resto de la concesión.
En términos de renta provincial, el contrato respeta el marco de la Ley de Hidrocarburos. La nueva operadora pagará una regalía del 12% sobre la producción en boca de pozo. A este volumen de fondos se sumará el pago del Canon de Superficie y un aporte anual fijo destinado a programas de capacitación en la provincia.
La ventaja estratégica de la empresa estatal
El diseño del concurso guarda una carta fundamental bajo la manga. La Empresa de Desarrollo Hidrocarburífero Provincial S.A. (EDHIPSA) diagramó y presentó el plan original que impulsó este llamado. Al contar con la declaración de interés público, la compañía estatal ostenta el derecho de preferencia.
Esta figura legal obliga a cualquier operador privado a presentar una oferta técnica y económica notablemente superadora. Si una petrolera independiente gana la compulsa en los números, EDHIPSA conservará la opción de igualar la oferta y quedarse con la operación definitiva de Puesto Flores y Puesto Prado.










