GeoPark triplicó su producción en Vaca Muerta y va por los 20.000 barriles
La petrolera independiente llevó su extracción de 1.400 a más de 5.000 barriles diarios en doce meses. Ahora proyecta invertir 1.000 millones de dólares para alcanzar los 20.000 barriles mediante un desarrollo intensivo.
GeoPark completó su primer ciclo anual como operador en Vaca Muerta con números contundentes y cero incidentes. La compañía asumió el control de las áreas Loma Jarillosa Este (LJE) y Puesto Silva Oeste (PSO) el 16 de octubre de 2025, tras cerrar una adquisición estratégica a Pluspetrol. Doce meses después, los resultados operativos en la Cuenca Neuquina validan la apuesta por el shale.
La firma incrementó la producción de crudo desde los 1.400 barriles equivalentes por día (boepd) iniciales hasta superar la barrera de los 5.000 boepd el pasado septiembre. Esto representa un salto exponencial para una empresa que debuta en operaciones de yacimientos no convencionales, multiplicando su volumen por 3,5 en apenas un año.
Optimización y primeros pozos
Antes de sumar nuevos equipos, la operadora enfocó sus recursos en los pozos existentes dentro de los 12.355 acres de la ventana de petróleo negro. Entre octubre de 2025 y principios de 2026, ejecutó dos campañas de workover para instalar sistemas de levantamiento artificial. Estas intervenciones tempranas permitieron elevar la producción un 17 por ciento sin perforar un solo metro.
Luego llegó el turno del Pad 1030. La petrolera perforó cinco pozos horizontales en Loma Jarillosa Este. El proceso demandó un tiempo récord de apenas cuatro meses y medio desde el inicio de la perforación en marzo hasta la puesta en marcha comercial en agosto de 2026.
Fractura récord sin incidentes
La etapa de completación marcó un hito de eficiencia para la estructura técnica de GeoPark. La empresa ejecutó 180 etapas de fractura en solo 32 días entre junio y julio de este año. Alcanzó picos operativos de nueve etapas diarias y sostuvo hasta 20 horas de bombeo continuo para poner a producir el nuevo pad.
Todo este despliegue ocurrió bajo estrictos estándares de seguridad ambiental e industrial en la provincia de Neuquén. La compañía celebró 365 días de operación continua en Vaca Muerta sin incidentes registrables, un dato crítico en una industria que penaliza severamente las fallas operativas.
Cuellos de botella e infraestructura
El salto productivo requirió una respuesta inmediata en las instalaciones de superficie. GeoPark amplió la capacidad de la Batería de Loma Jarillosa Este, elevando su límite de tratamiento de 6.000 a 10.000 barriles diarios. El equipo técnico integró esta infraestructura mediante 60 tie-ins en los plazos previstos originalmente.
En paralelo, la firma aseguró el canal de evacuación para su nueva producción de shale oil. Selló acuerdos comerciales con Pan American Energy (PAE) para procesar y exportar el crudo a través de las terminales atlánticas de Puerto Rosales y Punta Colorada, garantizando la salida hacia los mercados internacionales.
RIGI y el modo factoría
El futuro inmediato demanda una escala superior. La compañía activará el llamado “modo factoría” en el último trimestre de 2026. Para ello, aseguró un equipo de perforación de alto rendimiento de Helmerich & Payne mediante un contrato de exclusividad a tres años. Esta herramienta de perforación permitirá conectar entre 50 y 55 nuevos pozos en el corto plazo.
Para apalancar financieramente este despliegue, GeoPark y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) solicitaron de forma conjunta la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El proyecto totaliza compromisos y desembolsos superiores a los 1.000 millones de dólares para acelerar el desarrollo del bloque.
Proyección a los 20.000 barriles
La hoja de ruta a tres años establece una meta de producción ambiciosa: 20.000 barriles diarios. Para sostener ese caudal, la operadora construirá una nueva planta de procesamiento en Puesto Silva Oeste. Además, tenderá un oleoducto propio para interconectar las áreas y despachar la producción.
GeoPark confía este plan expansivo a un equipo consolidado en la cuenca. De los 50 empleados abocados directamente a la operación, más de 40 residen y trabajan en Neuquén. Esta base de conocimiento local forja la ventaja competitiva necesaria para que la empresa exporte su modelo de negocio a otras formaciones de América Latina.





