Harold Hamm ordena un freno histórico en Bakken por la baja del crudo: qué significa para su apuesta en Vaca Muerta
Por primera vez en décadas, Continental Resources detiene la perforación en su cuenca matriz en Estados Unidos ante la caída de márgenes. La decisión resalta la paradoja del "Rey del Fracking": recorta en el Norte, pero acelera en Argentina tras cerrar su alianza con PAE.
La volatilidad del mercado energético global llevó a Harold Hamm, fundador de Continental Resources y pionero del shale estadounidense, a tomar una decisión drástica: detener por completo la perforación en la formación Bakken, en Dakota del Norte.
La medida, motivada por la reciente baja en los precios internacionales del petróleo, marca un punto de inflexión para la industria. Mientras los pozos maduros de Estados Unidos dejan de ser rentables con un barril a la baja, la compañía redirige sus cañones estratégicos hacia el sur, tras consolidar su desembarco en Vaca Muerta con la compa de activos de Pluspetrol y mediante una flamante asociación con Pan American Energy (PAE).
“Sin márgenes no hay pozos”: El fin de una era en Bakken
La orden de Hamm fue tajante y resonó en Wall Street: “No hay necesidad de perforar cuando los márgenes básicamente han desaparecido”.
Continental Resources, el mayor productor privado de hidrocarburos de EE.UU., fundamentó el cese de actividades en la formación Bakken en la disciplina de capital. A diferencia de ciclos anteriores donde se buscaba volumen a cualquier costo, la empresa prioriza ahora la rentabilidad. La formación de Dakota del Norte, que catapultó a Hamm al estatus de multimillonario, enfrenta costos de extracción crecientes que la vuelven vulnerable ante las fluctuaciones del precio del WTI.

Este “parate” es la señal más clara de que el shale norteamericano ha entrado en una etapa de madurez donde la eficiencia financiera manda por sobre la producción bruta.
El contraste: Vaca Muerta como refugio de eficiencia
Mientras los equipos se apagan en el hemisferio norte, la actividad de Continental Resources en la Cuenca Neuquina se enciende. La compañía ve en Argentina la curva de aprendizaje y la calidad geológica que Bakken ofrecía hace quince años.
El contexto de este repliegue en EE.UU. coincide con la confirmación, este 5 de enero, de una alianza estratégica con Pan American Energy (PAE). Continental adquirió el 20% de participación en cuatro bloques clave para el desarrollo del shale oil: Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro y Aguada Cánepa, en Neuquén, y Loma Guadalosa, en la provincia de Río Negro.
Una jugada a dos puntas
La estrategia de Hamm es clara: mitigar riesgo en zonas caras (EE.UU.) y posicionarse en zonas de alto potencial (Argentina).
En la alianza con PAE, la firma estadounidense actuará como socio no operador. Marcos Bulgheroni, Group CEO de PAE, valoró el ingreso de Continental por su capacidad técnica: “Nos aportará su know-how en derisqueo y eficiencia de operaciones para poner en valor los recursos”.
Este movimiento se suma a la reciente compra a Pluspetrol del bloque Los Toldos II Oeste, donde Continental sí actuará como operador con el 90% de la participación.
Para los analistas que siguen de cerca el desarrollo de Vaca Muerta, la noticia del freno en Bakken es, paradójicamente, positiva para Neuquén. Confirma que, en un escenario de precios bajos, la roca argentina sigue siendo competitiva para atraer capitales que huyen de los márgenes negativos del shale maduro estadounidense.









