Vaca Muerta: cuántos trabajadores se necesitan para producir petróleo en 2025
Uno de los datos más reveladores es la cantidad de trabajadores necesarios para producir un millón de barriles equivalentes de petróleo en el shale en comparación con el convencional.
La industria hidrocarburífera continúa posicionándose como el motor más dinámico de generación de empleo formal en la Argentina, impulsada por el auge de la producción no convencional en Vaca Muerta. Según datos de la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH) y la Secretaría de Trabajo de la Nación, el sector no solo lidera en términos de crecimiento del empleo formal, sino que también muestra diferencias sustanciales en la eficiencia laboral entre cuencas productoras.
Uno de los datos más reveladores es la cantidad de trabajadores necesarios para producir un millón de barriles equivalentes de petróleo (BOE): en la provincia de Neuquén, epicentro del desarrollo no convencional, se requieren 77 operarios. En contraste, los yacimientos convencionales de Santa Cruz y Chubut demandan 178 y 189 trabajadores, respectivamente, para alcanzar la misma producción. Esto implica que Vaca Muerta es más de dos veces más eficiente en términos laborales que los yacimientos tradicionales.
Este diferencial se explica, en gran medida, por el uso intensivo de tecnología, los avances en productividad y la modernización de los procesos operativos en la formación neuquina. La mejora constante en la eficiencia permite a las empresas producir más con menos personal, sin que esto signifique un retroceso en el empleo: al contrario, el sector sigue generando trabajo directo e indirecto de forma sostenida.

Cuánto creció el empleo petrolero
En total, el empleo en el upstream (extracción y producción) creció 13,4% en la última década, muy por encima del 7% de todo el sector energético y del 4% del promedio general de la economía. A fines de 2024, había 71.678 trabajadores directamente empleados en la producción de petróleo y gas, cifra que se proyecta en alza por los proyectos en desarrollo para incrementar la capacidad productiva y de transporte.
El efecto multiplicador también es notable: por cada empleo directo en el sector, se crean 15 puestos adicionales en rubros asociados, desde logística y servicios hasta manufactura e ingeniería. Esto hace que el 30% del empleo privado de las provincias petroleras provenga del sector energético, con salarios que superan en 286% al promedio de los sueldos registrados en el sector privado formal no estatal del país.
En un contexto de transición energética global, la Argentina encuentra en Vaca Muerta una oportunidad no solo para incrementar sus exportaciones y sustituir importaciones, sino también para consolidar un polo de empleo calificado con alto impacto regional.









