Fin de la “Zona Fría” universal y cambios de fondo para la Patagonia
La Cámara de Diputados dio media sanción a la readecuación de subsidios al gas. Qué cambia en la Patagonia y cómo impacta en el GNL
Tras obtener media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación, el proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo que readecúa el régimen de subsidios residenciales de gas natural se encamina a transformar el mapa tarifario de todo el país. Con el objetivo central de reducir el déficit fiscal y normalizar financieramente el sistema energético , la iniciativa marca el fin de la universalización de los descuentos introducidos por la Ley 27.637 en 2021, más conocida como Zona Fría.
El texto aprobado introduce un cambio de paradigma: se pasa de un subsidio puramente territorial a uno de extrema focalización. Sin embargo, para las provincias productoras del sur, pese a que se sostendrá el beneficio, habrá cambios notorios que impactarán en las boletas.
Con el nuevo régimen de zona fría del Gobierno, según especificó la semana pasada la secretaria de Energía, María Tettamanti, perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que lo conservarán 1.800.000 de usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), quienes tendrán un “descuento superior al 75%” sobre el consumo de gas en los meses de invierno.
Del mapa ampliado a la segmentación estricta
Hasta hoy, el régimen extendía el beneficio tarifario a regiones que, según los fundamentos del Gobierno, no contaban con condiciones climáticas de severidad equivalentes a las zonas originarias. Esta expansión incrementó exponencialmente el universo de beneficiarios y el costo fiscal. De hecho, el recargo del 7,5% aplicado a la demanda nacional no alcanza actualmente para cubrir los fondos necesarios, exigiendo aportes adicionales del Tesoro.
Con la nueva ley, los usuarios de las zonas “ampliadas” (subzonas IIIa, IVa, IVb, IVc, IVd, V y VI) perderán el descuento automático. Se trata de ciudades de la provincia de Buenos Aires (afecta a decenas de municipios del interior provincial, la Costa Atlántica y zonas del conurbano que habían sido incluidas en 2021), Córdoba, Santa Fe, Mendoza (todo el resto de la provincia que no pertenezca al departamento de Malargüe), San Luis y San Juan, Salta, Tucumán, La Rioja, Catamarca y Jujuy (en todas aquellas localidades y departamentos que no integren estrictamente la región de la Puna).
Para mantener una bonificación “adicional por Zona Fría”, los usuarios deberán estar inscriptos obligatoriamente en el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).

Solo accederán al beneficio aquellos hogares cuyos ingresos netos no superen el valor de tres Canastas Básicas Totales (CBT) del INDEC, o que cuenten con un integrante con Certificado de Vivienda Familiar o Pensión Vitalicia a Veteranos de Malvinas.
Cómo funcionará el descuento para los vulnerables
Si un usuario vive en estas provincias excluidas del beneficio automático, pero califica como vulnerable (por tener bajos ingresos), la ley le asegura un descuento con las siguientes características:
- Bonificación “adicional”: El proyecto indica que recibirán una bonificación “adicional por Zona Fría”. Esto significa que este descuento se sumará a los subsidios a la energía que ya reciben por estar inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
- Tope de consumo estricto: A diferencia del esquema patagónico, la ley establece explícitamente que este beneficio adicional para las zonas ampliadas será “aplicable sobre los Consumos Base de los usuarios residenciales”. Todo lo que consuman por encima de ese bloque subsidiado se pagará sin el descuento de Zona Fría.
- Discrecionalidad del Ejecutivo: La ley no fija de cuánto será ese descuento adicional. El texto delega esa definición a la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía.
Es decir, los usuarios vulnerables del centro del país no quedan a la intemperie tarifaria. Recibirán un descuento específico por el clima frío que actuará como un “plus” sobre su subsidio por vulnerabilidad socioeconómica (SEF). Sin embargo, la magnitud de ese descuento y su equivalencia con lo que se pague en la Patagonia dependerá exclusivamente de lo que dictamine el Poder Ejecutivo en la reglamentación.
La “letra chica” que enciende alarmas en la Patagonia
Para los usuarios residenciales de la Patagonia, la región que concentra el corazón productivo de hidrocarburos del país, el proyecto trae novedades estructurales profundas. Si bien la Región Patagónica, junto con el Departamento de Malargüe (Mendoza) y la región de la “Puna”, mantienen su inclusión en el régimen, las reglas de juego cambian por completo.
El análisis fino del proyecto revela tres modificaciones que impactarán de lleno en las boletas de Neuquén y el resto del sur del país:
- Pérdida del descuento fijo garantizado por ley: El artículo que más preocupa a los legisladores patagónicos de la oposición que votaron en contra es el 2° del nuevo proyecto, que sustituye al artículo 3 de la Ley 27.637. La nueva redacción establece que los beneficios “serán determinados por el PODER EJECUTIVO NACIONAL, por sí o a través de la Autoridad de Aplicación de la presente ley, con las modalidades que considere pertinentes”. Al derogarse además los artículos de la ley previa que establecían bonificaciones fijas, el porcentaje de descuento tarifario para la Patagonia pierde su rango legal y queda a total discreción del Gobierno nacional.
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Topes de consumo subsidiado:La reforma incorpora un sistema de segmentación por volúmenes. El texto legal define que la bonificación se aplicará únicamente sobre los “Consumos Base”. Esto implica que el Estado nacional definirá bloques máximos mensuales a subsidiar y todo excedente se facturará a tarifa plena. En localidades neuquinas y patagónicas donde el frío extremo obliga a mantener la calefacción encendida durante meses, perforar ese tope representará un salto muy significativo en el costo final de la boleta.
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Cambio en la base de cálculo (Solo PIST): El nuevo esquema modifica la base de aplicación del beneficio. El texto especifica que la compensación consistirá en “una bonificación sobre el precio del gas natural y del gas propano indiluido por redes”. Esto significa que el descuento se aplicará únicamente sobre el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), dejando completamente afuera otros cargos fijos y variables vinculados al transporte, la distribución y los impuestos, con el objetivo de excluir a distribuidoras y subdistribuidoras de la cadena de pagos.
Claves para Vaca Muerta: el fin de regímenes promocionales
Más allá del impacto residencial, el proyecto introduce modificaciones neurálgicas para la inteligencia de negocios del sector hidrocarburífero y la proyección de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales:
- Vía libre al GNL y las exportaciones: El recargo de hasta el 7,5% para financiar el Fondo Fiduciario se aplicará a todos los metros cúbicos comercializados en el país, pero establece una excepción clave: quedan liberados aquellos volúmenes destinados a la exportación de gas natural o de GNL, así como los inyectados provenientes de GNL importado.
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Derogación de esquemas de acceso a divisas: El Título V de la ley impacta de lleno en el upstream. Se deroga el Decreto N° 277/2022 (Régimen de Acceso a Divisas para la Producción Incremental) y el Decreto N° 929/2013 (Régimen de Promoción de Inversión), incluyendo los artículos 19 al 22 de la Ley 27.007. El Ejecutivo argumenta que la situación fiscal actual impide sostener estos beneficios sectoriales, apostando a que las recientes desregulaciones macroeconómicas y nuevos incentivos como el RIGI funcionen como el nuevo motor para la atracción de inversiones.
Con la media sanción asegurada, la batalla política se traslada ahora al Senado de la Nación.






