OIL & GAS

La cruzada de TanGo: “El desafío es convertir el oeste de Río Negro en un productor de shale”

Tras asumir la conducción en septiembre de 2025 y capitalizar la empresa con 36 millones de dólares, el nuevo management reconfigura la ex Aconcagua. Con un shock de eficiencia en el convencional y una fuerte apuesta por Vaca Muerta, la firma proyecta alcanzar los 60.000 barriles diarios en cinco años.

Pablo Iuliano, CEO de TanGo Energy Argentina.

Pablo Iuliano recibe a este medio en Cipolletti. La ubicación de la charla no es un detalle azaroso. En septiembre de 2025, su equipo tomó el control de los activos de la ex Aconcagua con una inyección de 36 millones de dólares y una premisa innegociable: el directorio debe pisar el mismo suelo que las torres de perforación. “Estar cerca de donde pasan las cosas es un valor importante”, sentencia en diálogo con Patagonia Shale el CEO de la flamante TanGo Energy desde sus oficinas en la región. Atrás quedaron las alfombras porteñas; la sede de Buenos Aires quedó reducida a trámites legales y gestiones bursátiles.

Con nuevo management, la operadora despliega un plan de negocios agresivo. El horizonte temporal marca cinco años para alcanzar un volumen de 60.000 barriles diarios. Para lograrlo, la empresa ejecuta una estrategia dual: exprimir los yacimientos maduros y expandir la frontera del no convencional.

Operación Retorno: el shock en los campos maduros

Al momento del desembarco, la compañía arrastraba una severa caída productiva por un evidente déficit de mantenimiento. Iuliano activó de inmediato un plan de shock para revertir la inercia. La estrategia en el sector convencional abarca 150 reacondicionamientos de pozos (workovers).

La meta para fines de 2026 apunta a incrementar la producción en un 20%, y compensar el declino natural del 10%. Los números respaldan el optimismo. Con cuatro equipos propios en el terreno, TanGo logró una integración vertical virtuosa que comprimió los costos de extracción a una franja sumamente competitiva, de entre 25 y 30 dólares por barril.

El salto a Vaca Muerta y el pacto con Vista

El verdadero cambio de escala radica en la formación Vaca Muerta. El trampolín para este salto surge de una alianza estratégica con Vista. La exitosa compañía liderada por Miguel Galuccio cedió posiciones para conformar un Joint Venture donde TanGo asume el rol de operador.

Las fichas caen sobre tres áreas, que el gobierno de Río Negro convirtió en concesiones no convencionales (CENCH): Charco del Palenque, Entre Lomas Río Negro y Jarilla Quemada. El compromiso de inversión inicial asciende a 66 millones de dólares. El diseño técnico del piloto contempla seis pozos. La operadora perforará primero en formato vertical para calibrar la sísmica con exactitud milimétrica. Con esa información en mano, la compañía trazará luego la rama horizontal. Todo el crudo resultante viajará por la infraestructura ya existente del convencional, en conexión directa con el sistema de Oldelval.

“Las áreas están todas juntas, entonces tiene un sentido de foco de desarrollo de más de 130 pozos. Después el piloto nos va a mostrar cuántos serán. Y eso nos va a permitir pensar en construir una compañía de 60.000 barrios del petróleo”, señaló Iuliano.

El sueño rionegrino

Aquí radica el núcleo duro del proyecto de TanGo. En la charla exclusiva, Iuliano lanza su definición más audaz. “Vaca Muerta hoy es una realidad en Neuquén… el desafío es convertir el oeste de Río Negro en un productor de Shale“.

Esa expansión territorial hacia el este impone un reto mayúsculo sobre la cadena de valor local. El éxito del bloque rionegrino depende de convencer a las pymes de la provincia. Las empresas de servicios, acostumbradas a los ritmos del convencional, necesitan dar un salto tecnológico y cultural para soportar la exigencia de la fractura hidráulica.

“Creo que es una grandísima oportunidad para todo el primer y segundo anillo de compañías prestadoras de servicios”, dijo Iuliano. “Vienen del trabajo en el convencional y tendremos que ayudarlas a que den ese salto al no convencional, que es otro juego. Hay una oportunidad para que se involucren con capacitaciones, estandarización y certificaciones”.

Vaca Muerta mandolina

La huella de la compañía cruza otras fronteras provinciales. En el territorio de Mendoza, TanGo posee el área Payún Oeste, en las cercanías de Cañadón Amarillo. El calendario corporativo reserva el año 2027 para la primera perforación exploratoria en esa zona. El objetivo es testear el potencial de la roca madre del lado cuyano.

A su vez en Río Negro, TanGo mantiene firme su participación en Loma Guadalosa, en sociedad con Pan American Energy (PAE) y Continental Resources.

Con un volumen de inversión alto en relación a su flujo de caja, la empresa proyecta su ingreso formal al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Por el momento, la cúpula descarta el negocio del gas a causa de un mercado interno saturado y los laberintos logísticos del GNL. Toda la energía, los fierros y los dólares apuntan al crudo, con la convicción de transformar a Río Negro en el nuevo faro del shale argentino.

Pero TanGo también tiene la mirada puesta en un posible desembarco en Neuquén. Para ello, competirá en la inminente licitación de quince áreas no convencionales lanzada por la Provincia de Neuquén. Para Iuliano, la meta corporativa empuja la incursión en nuevos bloques: “Nuestra visión, modelo de negocios y la capacidad de nuestra gente nos impulsan a buscar de forma continua oportunidades en Vaca Muerta”.

 

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