OIL & GAS

Venoil Energía asume áreas de YPF en Mendoza e invierte US$ 229 millones

La firma independiente desembolsará 150 millones de dólares en los próximos 10 años tras asegurarse el 100% de la participación en dos bloques

Gustavo Naves, Presidente & CEO de Venoil Energía, con su equipo directivo en el momento de la posesión.

Venoil Energía concretó este lunes la toma efectiva de las concesiones Valle del Río Grande y Cerro Fortunoso, ubicadas en el departamento mendocino de Malargüe. La operación marca el cierre local del Plan Andes, el esquema diseñado por YPF para desprenderse de sus yacimientos maduros y concentrar su capital en el no convencional de Vaca Muerta.

La firma independiente desembolsará 150 millones de dólares en los próximos 10 años tras asegurarse el 100% de la participación en ambos bloques. Este movimiento financiero confirma el apetito de las operadoras medianas por los activos convencionales que las grandes petroleras dejan atrás. Venoil capitaliza así el trabajo histórico de la petrolera de mayoría estatal y establece una base operativa firme para reactivar la declinación natural de estos campos.

Durante el proceso de transición, los equipos técnicos de ambas compañías articularon un traspaso ordenado. La directiva de Venoil valoró la infraestructura existente y el conocimiento geológico heredado de YPF. Esta base de datos resulta vital para dar continuidad a la extracción diaria y proyectar una nueva etapa de recuperación secundaria y terciaria en la cuenca cuyana.

Un salto de escala operativo y laboral

La absorción de los bloques mendocinos transforma la fisonomía corporativa de la empresa. Venoil Energía operaba hasta la fecha con una base de 340 empleados distribuidos en sus activos de Mendoza y la provincia de Santa Cruz. La incorporación formal de Valle del Río Grande y Cerro Fortunoso empuja esa cifra por encima de los 800 colaboradores directos.

Gustavo Naves, presidente y CEO de Venoil Energía, definió la jornada como un hito para la compañía. “Este take over representa un nuevo salto de escala para Venoil Energía”, sentenció el directivo. El ejecutivo subrayó que el propósito central de la firma radica en consolidar la operación mediante la eficiencia técnica, la optimización de los recursos y la confianza en la cadena de valor regional.

El impacto en el ecosistema de servicios de Malargüe resulta inmediato. La llegada de un nuevo operador con capital fresco exige la movilización de equipos de torre, flotas de transporte y servicios de mantenimiento. Las pymes locales observan este recambio con la expectativa de renegociar contratos y reactivar equipos que permanecían inactivos ante la retirada gradual del operador anterior.

La hoja de ruta financiera: US$ 229 millones

El pago por la cesión de las áreas representa apenas el primer paso del compromiso asumido. Venoil Energía estructuró un plan de inversiones de 229 millones de dólares destinado a revitalizar sus operaciones en todo el territorio nacional. El diseño de este capex evidencia la prioridad estratégica que la compañía otorga a la cuenca cuyana.

Del total anunciado, 206 millones de dólares tienen como destino directo las operaciones en la provincia de Mendoza. Estos fondos apuntan a la perforación de pozos de desarrollo, intervenciones (workovers) para optimizar la producción actual y la modernización de las instalaciones de superficie. Los 23 millones de dólares restantes fortalecerán las operaciones de la firma en el flanco santacruceño del Golfo San Jorge.

La inyección de capital en campos maduros requiere un modelo de negocios específico, distinto al que demanda Vaca Muerta. Venoil apuesta a una estructura de costos operativos delgados y a la agilidad en la toma de decisiones para rentabilizar barriles que las grandes corporaciones descartan por su escala.

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