Argentina LNG: Neuquén otorga cinco nuevas concesiones a YPF en Vaca Muerta
El gobierno neuquino oficializó la entrega de los bloques cedidos por Pluspetrol para potenciar la producción de shale gas. El acuerdo exige la perforación de pozos horizontales y un desembolso en infraestructura superior a los 158 millones de dólares para la provincia.
La administración provincial concretó un paso determinante para el avance masivo del shale gas neuquino. La Provincia otorgó cinco concesiones hidrocarburíferas no convencionales a la empresa YPF. La decisión gubernamental recae sobre las áreas Meseta Buena Esperanza I y II, Las Tacanas I y II, y Aguada Villanueva Norte, cedidas por Pluspetrol a comienzos del mes de abril en un intercambio de activos en la cuenca.
El objetivo principal de esta adjudicación apunta a garantizar la escala de producción requerida por el proyecto exportador de Gas Natural Licuado (GNL). YPF y el Ejecutivo provincial comparten la visión estratégica de monetizar las reservas de Vaca Muerta en el mercado global. La inyección de capital en el segmento del upstream resulta la única vía factible para abastecer la futura planta de licuefacción.
Detalle de las nuevas concesiones y los planes piloto
El plan de trabajo consensuado entre la operadora y el Ministerio de Energía divide los esfuerzos técnicos según la prospectividad de cada bloque. En el área Aguada Villanueva Norte, con una superficie de 47,8 kilómetros cuadrados, la petrolera ejecutará un plan piloto de intensidad. El compromiso técnico abarca la perforación, terminación y puesta en producción de dos pozos horizontales. El proyecto prevé una inversión de USD 29,04 millones en un plazo de cinco años, con ramas laterales de 2.000 metros y 33 etapas de fractura. Asimismo, se incorporan dos pozos horizontales ya en producción como inversión preexistente vinculada a la actividad exploratoria.
Las áreas Meseta Buena Esperanza I y II concentran una de las mayores inversiones del paquete de concesiones aprobado. Meseta Buena Esperanza I abarca una extensión territorial de 205,95 kilómetros cuadrados. Por su parte, la fracción II del mismo bloque comprende un total de 97,76 kilómetros cuadrados de superficie geológica.

El plan piloto de Meseta Buena Esperanza I contempla la perforación de 12 pozos horizontales, con una inversión de USD 160,93 millones, mientras que Meseta Buena Esperanza II prevé 6 (seis) pozos con una inversión de USD 87,60 millones.
La actividad técnica también asume metas estrictas en Las Tacanas I y II. Los planes piloto prevén la perforación de 18 pozos horizontales en ambas zonas. El bloque Las Tacanas I, de 86 kilómetros cuadrados, requiere la perforación de ocho pozos con una inversión de 110,35 millones de dólares. Las Tacanas II, con 236 kilómetros cuadrados, suma otros diez pozos al plan exploratorio con un desembolso de 137,47 millones de dólares.
Inversión preexistente y responsabilidad social
El cronograma de trabajo incorpora infraestructura ya operativa para fortalecer la viabilidad financiera del piloto. El convenio integra dos pozos horizontales ya en producción como inversión preexistente vinculada a la actividad exploratoria de la zona. Esta decisión optimiza los recursos de la compañía y acorta los tiempos comerciales de entrega del fluido.
Las obligaciones de la empresa de mayoría estatal incluyen los cánones de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) establecidos por la legislación de la provincia. Las áreas del bloque Las Tacanas demandan una inversión en RSE de 7,38 millones de dólares. Este monto económico va en estricta línea con el 2,5% de la inversión total asociada a los proyectos. De manera complementaria, otras zonas suman una inversión en RSE asociada que asciende a 7,63 millones de dólares.
El impacto fiscal y la infraestructura local
El esquema de concesiones no convencionales garantiza recursos directos e inmediatos para el Estado neuquino. El acuerdo firmado contempla un bono de infraestructura de 158 millones de dólares a favor de las arcas provinciales. Estos fondos resultan vitales para acompañar el ritmo operativo de la industria con rutas, hospitales y escuelas en los polos de mayor densidad poblacional.








