La paralización de la PIAP le cuesta al país hasta u$s 48 millones al año
La presidenta de la CNEA, Adriana Serquis, señaló que se debe importar agua pesada desde Rumania para las centrales nucleares. “Cuando pararon la PIAP en 2017 dijeron que había stock suficiente para las centrales nucleares y eso no era real”, aseguró.
Por Laura Hevia
Pese a que en Argentina existe una de las plantas de agua pesada más grandes del mundo, la PIAP, por su paralización desde 2017, se debe importar desde otros países el producto que permite la refrigeración de los reactores nucleares que hay en operación en el país.
Se estima que por año el Gobierno nacional gasta entre 12 y 48 millones de dólares en la compra de agua pesada y temen que los montos puedan dispararse de no concretar en lo inmediato la reactivación de la planta ubicada en Arroyito. Así lo confirmó la presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Adriana Serquis, en conversación con Patagonia Shale.
“Las cantidades de agua pesada que se están importando son muy variables. Este año se habían encargado unas 20 toneladas, pero se pueden requerir hasta 80 por año”, aseguró.
Serquis explicó que actualmente se importa óxido de deuterio (el nombre químico del agua pesada) desde la planta Romag Prod, ubicada en un pequeño poblado de Drobeta Turnu Severin, en Rumania.

Al igual que su par neuquina, la planta rumana está paralizada desde 2015, pero en su caso, inició un proceso de quiebra y actualmente liquida a bajo precio la producción acumulada de agua pesada que aún conserva y que se estima en un valor de 1200 millones de euros.
“Cuando pararon la PIAP en 2017 dijeron que había stock suficiente para las centrales nucleares y eso no era real”, dijo Serquis apuntando contra la gestión del entonces presidente Mauricio Macri. “Se calcula que hacen falta 485 toneladas para las tres centrales”, agregó.
“El único proveedor que nos queda después de Rumania es la India y esto va a provocar una disparada en el precio. No tenemos idea a cuánto se va ir”, alertó la funcionaria quien enfatizó en la necesidad de reactivar la PIAP.
“El único proveedor que nos queda después de Rumania es la India y esto va a provocar una disparada en el precio. No tenemos idea a cuánto se va ir”, dijo Serquis.

Las propuestas de Neuquén
Las declaraciones de Serquis se dieron luego de la reunión que mantuvo con el jefe de Gabinete de Neuquén, Sebastián González, el ministro de Energía, Alejandro Monteiro, y el titular de la agencia de inversiones ADI-NQN, José Brillo.
En este contexto, la Doctora en Física, reconoció que desde Nación priorizarán la reactivación de la planta ubicada a la vera del río Limay con el fin de abastecer a las centrales nucleares del país y evitar la compra de agua pesada al exterior.
Sostuvo que el proceso puede demorar entre 20 y 30 meses, según el estado en el que se encuentre la PIAP: “Todo dependerá de con qué nos encontremos y qué equipos haya que importar”, indicó.
Una vez concluida esta etapa, la reactivación definitiva tomaría cerca de tres meses. Mientras que la producción de las casi 500 toneladas que hacen falta, podría demandar unos cinco años, sin contar con que esté operativa la quinta central nuclear que planea construir la empresa Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA) para 2024.

Aun así, Serquis, afirmó que la reunión con las autoridades neuquinas fue buena y que es factible la puesta en marcha de otros proyectos en las instalaciones de la PIAP: “Estábamos muy expectantes por la propuesta que venía a presentarnos la Provincia y nos pareció muy buena”, aseguró en relación al plan de la Provincia y que propone nuevas estrategias de agregado de valor industrial, como la producción de hidrógeno, fertilizantes y amoníaco.
“Nos parece interesante analizar las alternativas y empezar un trabajo en conjunto para el análisis de ese proyecto técnico y económico, para ver si hay una posibilidad de atraer inversores para el uso de una de las líneas de la planta, siempre y cuando no afecte el agua pesada”, aclaró la funcionaria.
La reunión culminó con un plan entre la CNEA y la Provincia de Neuquén para avanzar en la búsqueda de acuerdos para llevar adelante algunos de los proyectos. Entre ellos, resonó la posibilidad de convocar a YTEC para la realización de estudios técnicos y luego, hacer un rediseño de la planta para permitir la producción de alguno de los productos sugeridos.
“La de fertilizantes es la propuesta de la que más información tenemos”, sostuvo Serquis consultada acerca de cuál cree que es la más factible.
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