Argentina LNG: Marín anticipa la entrada de una “supermajor” sorpresa al consorcio con YPF, Eni y XRG
El presidente de ypf dejó abierta la puerta a una jugada estratégica que cambiaría la escala de acuerdo para producir GNL en Río Negro.
Tras confirmar la firma del acuerdo vinculante con la italiana Eni y la compañía XRG para impulsar el proyecto Argentina LNG, el presidente de YPF, Horacio Marín, dejó abierta la puerta a una jugada estratégica que cambiaría la escala del negocio: el ingreso de una cuarta petrolera de calibre mundial al consorcio exportador.
Durante una entrevista radial, el ejecutivo no solo ratificó la hoja de ruta para lograr el financiamiento y la Decisión Final de Inversión (FID) hacia finales de 2025, sino que deslizó un dato revelador sobre la conformación final de la sociedad.
Marín se mostró entusiasmado por la magnitud de los socios actuales, al destacar que ADNOC —la petrolera nacional de Abu Dhabi— es la cuarta compañía del sector a nivel global, pero fue más allá al sugerir que “quizás haya una sorpresa” y el mercado vea “la entrada de una empresa gigante también”.
Una alianza de escala global para Vaca Muerta
La confirmación de las negociaciones para sumar a otro actor de peso internacional refuerza la viabilidad de un proyecto que busca transformar a la Argentina en un exportador estructural de energía. La iniciativa, que tendrá su epicentro en la provincia de Río Negro, plantea un esquema de inversión monumental que rondaría los 30.000 millones de dólares.
De ese total, Marín detalló que unos 20.000 millones se destinarán exclusivamente a infraestructura, mientras que los 10.000 millones restantes se volcarán al desarrollo de pozos en la cuenca neuquina para garantizar el suministro de gas.

El acuerdo vinculante firmado entre las tres partes actuales (YPF, Eni y XRG) tiene como objetivo prioritario asegurar el financiamiento internacional, estimado entre 15.000 y 16.000 millones de dólares, antes de que termine el año. Según el titular de la petrolera de bandera, una vez asegurados los fondos y firmada la FID, se dará luz verde al inicio de las obras civiles.
Infraestructura inédita y el impacto en el empleo
La dimensión de la obra descrita por Marín no tiene precedentes en la historia de la industria nacional. El plan contempla la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas, una medida nunca antes utilizada en el país, necesario para transportar los volúmenes masivos de gas desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica. A esto se sumarán oleoductos, poliductos y plantas de separación de GLP para fraccionar etano, lo que abre, además, una ventana de oportunidad para futuras inversiones en el sector petroquímico.
El impacto socioeconómico de este despliegue será inmediato. Las estimaciones oficiales proyectan la creación de 40.000 puestos de trabajo directos e indirectos en una primera fase. Sin embargo, Marín elevó la apuesta: si se concreta la expansión del proyecto a una capacidad de 18 millones de toneladas anuales (mtpa) y se logra acelerar los tiempos con los nuevos socios, la cifra de empleo podría escalar a los 50.000 puestos.
Un polo exportador en Río Negro
La visión a largo plazo apunta a consolidar a Río Negro como un nuevo polo de desarrollo para la Argentina. Con todas las licitaciones previstas para estar listas a fin de año, el objetivo es comenzar los trabajos cuanto antes para capturar la ventana de oportunidad del mercado global de GNL.
El presidente de YPF fue contundente respecto a los retornos esperados: el proyecto tiene el potencial de generar 10.000 millones de dólares en exportaciones anuales durante las próximas dos décadas. Con la posible incorporación de una nueva “supermajor” al esquema, el proyecto Argentina LNG no solo gana espalda financiera, sino que valida la calidad de los recursos de Vaca Muerta ante los ojos de los inversores más exigentes del mundo.









