Vaca Muerta: petroleros y empresas blindan la seguridad con un nuevo estatuto
El acuerdo fue firmado entre el Sindicato de Petroleros Privados, la CEPH y la CASEPE.
Las principales operadoras y empresas de servicios de la industria hidrocarburífera formalizaron este jueves un acuerdo clave para la seguridad en los yacimientos. En una reunión plenaria realizada en Neuquén, se firmó el estatuto que reglamenta el funcionamiento de la Comisión Mixta Paritaria de Seguridad e Higiene, bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 644/12.
El documento fue rubricado el 18 de diciembre en el Centro Recreativo del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa. Del encuentro participaron los tres actores centrales de la mesa paritaria: el gremio, las productoras agrupadas en la CEPH y las compañías de servicios representadas por la CASEPE.
Aunque la Comisión Mixta funciona regularmente desde 2020 y ya lleva 37 reuniones, este acuerdo no crea un nuevo organismo, sino que institucionaliza sus reglas de juego. El objetivo es dotar de previsibilidad a la agenda de seguridad, mejorar el seguimiento de los temas y agilizar la respuesta ante la dinámica de crecimiento que impone Vaca Muerta.
Las claves del nuevo estatuto
El texto consensuado fija pautas estrictas para garantizar la operatividad del espacio. Entre los puntos más relevantes se destacan:
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Reuniones obligatorias: Se estableció una periodicidad mensual para los encuentros, con la obligación de labrar actas formales sobre los temas tratados y compromisos asumidos.
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Sistema de votación: Cada una de las tres partes (Sindicato, CEPH y CASEPE) contará con un voto.
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Asesores técnicos: La autoridad de aplicación provincial y la MEOPP ART participarán en calidad de asistentes técnicos, sin derecho a voto.
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Subcomisiones: Se formalizó el trabajo de equipos técnicos específicos para abordar problemáticas puntuales.
Decisiones vinculantes
Uno de los aspectos más fuertes del acuerdo es el peso de las resoluciones. Las decisiones que surjan del Consejo Directivo y de los ámbitos técnicos serán vinculantes para las empresas y trabajadores, siempre que cuenten con el consenso de las partes representadas.
Con este paso, la industria busca consolidar un espacio de diálogo técnico permanente, canalizando allí todos los planteos vinculados a la salud laboral. La apuesta de fondo es clara: sostener la paz social y mejorar las condiciones de trabajo en una actividad estratégica para la matriz energética nacional.









