OIL & GAS

Capex compra a la CFI el 15% de los yacimientos Loma Negra y La Yesera

La empresa acordó pagar USD 3,5 millones para absorber la porción del organismo internacional en dos áreas convencionales estratégicas. El movimiento consolida la apuesta operativa en la provincia, un plan de expansión y saneamiento que inició hace cinco años con la renegociación de los contratos petroleros.

Capex S.A. dio un paso decisivo para centralizar el control de sus operaciones en la cuenca neuquina. La compañía informó este viernes a los mercados financieros un acuerdo total con la Corporación Financiera Internacional (CFI). El pacto contempla la adquisición del 15% de participación que dicho organismo posee en las concesiones de explotación Loma Negra y La Yesera.

Ambos bloques se ubican en la provincia de Río Negro y representan un engranaje vital en el portfolio de crudo y gas convencional de la operadora. La transacción marca el final de la etapa de la CFI como socio minoritario y le entrega a la petrolera nacional la manija completa sobre el futuro de los yacimientos.

El peso de los dólares y el reloj regulatorio

El precio pactado por el paquete accionario alcanza los USD 3.500.000. La firma desglosó los números en su comunicación oficial: la porción sobre Loma Negra exige un desembolso de USD 1.600.000, mientras que el porcentaje sobre La Yesera fija un valor de USD 1.900.000.

Sin embargo, los dólares no viajan de inmediato. La transferencia definitiva de los derechos y obligaciones petroleras depende de la burocracia estatal. El contrato establece una ventana temporal de doce meses para que el gobierno de Río Negro apruebe formalmente la cesión de los porcentajes de participación indicados.

Cigüeña de bombeo en yacimiento de petróleo convencional en la Patagonia.

La operadora se comprometió a notificar oportunamente a los inversores si la concreción de la compraventa se hace efectiva. Del mismo modo, reportará si la transacción naufraga y queda sin efecto por falta de las firmas gubernamentales requeridas.

El antecedente de 2021: de la crisis a la extensión

Esta jugada de consolidación corporativa encuentra su génesis en la renegociación contractual de 2021. En aquel momento, Loma Negra y La Yesera caminaban hacia un abismo operativo. Los contratos vencían en 2024 y 2027, respectivamente. Esta escasez de horizonte pulverizó las inversiones y aceleró el declino de la producción, ya que los plazos impedían amortizar la perforación de nuevos pozos.

Para revertir el apagón del convencional, la empresa y la provincia acordaron extender las concesiones por diez años. La petrolera puso sobre la mesa un compromiso de inversión de USD 35 millones en firme para perforar nueve pozos. Además, sumó otros USD 27 millones en proyectos contingentes, atados al éxito exploratorio en el terreno.

El plan no solo reactivó los fierros en el campo, sino que derramó millones en la economía local. El gasto operativo (OPEX) proyectado para la vida del contrato alcanza los USD 273 millones. Este flujo de caja nutre directamente al ecosistema de pequeñas y medianas empresas provinciales mediante el programa Compre Rionegrino.

El pacto también inyectó fondos frescos a las arcas rionegrinas. Capex pagó USD 6,8 millones en bonos que la provincia destinó a la compra de un avión sanitario, 30 patrulleros y equipamiento médico sensible, como los sistemas de oxigenación ECMO. A nivel fiscal, el Estado se garantizó un Aporte Complementario del 3% por la producción incremental, llevando el techo de las regalías percibidas al 15%.

El mapa técnico de las áreas en disputa

El apetito de la empresa por acaparar el 100% de la participación responde a la calidad de los activos en juego. La Yesera, vecina al ejido urbano de Cipolletti, esconde los reservorios más profundos de toda la provincia. Sus pozos pinchan la formación del Grupo Precuyo a más de 4.700 metros de profundidad, un desafío técnico de alta complejidad.

Loma Negra, por su lado, aporta el músculo volumétrico. El bloque norteño de General Roca cobija nueve yacimientos y acumula más de 134 pozos desde su hallazgo en 1995. Su historia incluye la operación bajo la bandera de Chevron, pero hoy sostiene el 13% del gas y el 4% del crudo extraído en la provincia.

La absorción de la cuota de la CFI simplifica la ingeniería societaria de Capex. Sin socios financieros que condicionen los ritmos de perforación o los presupuestos anuales, la operadora gana agilidad comercial. Con esta compra, la petrolera blinda su ecosistema rionegrino y demuestra que el convencional maduro, operado con precisión geológica, sigue siendo un gran negocio en la era de Vaca Muerta.

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