OIL & GAS

El Gasoducto San Matías toma forma: los detalles de la obra que conectará Vaca Muerta con el mercado global de GNL

El ducto interprovincial de 472 kilómetros unirá Tratayén con el Golfo San Matías para abastecer a los buques de licuefacción del proyecto de Southern Energy. Los detalles de la traza, la Planta Compresora Allen y el complejo cruce del río Negro.

El proyecto del Gasoducto Tratayén-San Antonio, a cargo de San Matías Pipeline S.A., avanza hacia su fase de ejecución tras la reciente adjudicación de las obras a las firmas Víctor Contreras, Sicim y OPS. La iniciativa de Southern Energy S.A. (SESA) trazará una ruta de 472,5 kilómetros para abastecer de manera directa a dos buques de licuefacción (FLNG) en el Golfo San Matías.

El Estudio de Impacto Ambiental, que se debatirá el próximo 22 de mayo en audiencia pública en San Antonio Oeste, al que accedió Patagonia Shale, traza el panorama completo de esta infraestructura interprovincial. El texto detalla los factores técnicos y operativos para lograr el salto exportador de los recursos no convencionales de Neuquén.

Un diseño de escala internacional

El sistema de transporte unirá Tratayén, en Neuquén, con la costa atlántica de Río Negro. El trazado contempla 29 kilómetros en territorio neuquino y 443,5 kilómetros en suelo rionegrino. En gran parte de su recorrido geográfico, el caño acompaña en forma paralela la traza del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que está en plena construcción. Será construido por la UTE entre Victor Contreras y la italiana Sicim.

Las especificaciones técnicas de la línea principal incluyen:

  • Capacidad de transporte: 28 millones de metros cúbicos diarios (MMSMCD).

  • Diámetro del ducto: 36 pulgadas con cañería de acero al carbono.

  • Presión operativa: Presión Máxima Admisible (MAPO) de 98 kg/cm²g.

  • Soterramiento: Tapada mínima normal de 0,8 metros bajo la superficie.

  • Seguridad: Válvulas automáticas de bloqueo (Line Break) cada 32 kilómetros, trampas de scraper y protección catódica.

El cronograma y la magnitud constructiva

Los primeros movimientos de suelo iniciarán en este mes de mayo de 2026. El cronograma oficial prevé un plazo de ejecución total de 24 meses, con fecha de finalización programada para abril de 2028. La envergadura del proyecto requerirá la contratación de aproximadamente 1.500 operarios en sus picos de actividad.

El proceso constructivo avanzará de forma secuencial. Las cuadrillas delimitarán una pista de servicio de hasta 30 metros, excavarán la zanja, alinearán los tubos y aplicarán las soldaduras de rigor. Los técnicos realizarán ensayos no destructivos sobre las juntas antes del revestimiento. Luego de la bajada del caño al fondo de la zanja, el protocolo exige pruebas hidráulicas para certificar la hermeticidad total del ducto antes del secado final.

Durante todas estas etapas, los planes de gestión prohíben el desmonte fuera de los límites autorizados, imponen límites de velocidad de 40 km/h para proteger la fauna local y exigen la restitución de la capa fértil de suelo tras el relleno de la trinchera.

Planta Compresora Allen: el corazón del sistema

La presión natural del gas en Tratayén resulta insuficiente para impulsar el volumen total hacia el atlántico. Para resolver este desafío técnico, el proyecto incorpora la Planta Compresora Allen en el kilómetro 94,75 de la traza (provincia de Río Negro), que fue adjudicada a la empresa neuquina OPS, propiedad de la familia Pérez, dueña del diario Río Negro y la red de farmacias Global.

El complejo ocupa un predio de 260 por 140 metros y opera como el núcleo de potencia y control del gasoducto. Sus características destacadas abarcan:

  • Potencia: Un esquema de dos compresores operativos y uno de respaldo, impulsados por turbinas a gas.

  • Salto de presión: Los equipos toman el fluido a 50 kg/cm²g y elevan su presión hasta 98 kg/cm²g.

  • Refrigeración: El sistema enfría el gas mediante aeroenfriadores para su reingreso al ducto a una temperatura máxima de 40°C.

  • Control operativo: La planta alberga la sala de control del sistema SCADA centralizado, con monitoreo remoto de todas las variables de la línea.

  • Recursos humanos: El personal cumplirá diagramas de turnos de 10 días de labor por 10 de descanso, en jornadas rotativas de 12 horas.

El desafío del Río Negro

A lo largo de su traza hacia el sur, el gasoducto surca rutas nacionales, canales de riego y vías férreas. No obstante, el hito de ingeniería mayor se ubica en el kilómetro 222,51, en las cercanías de la localidad de Chelforó. Allí, la línea sortea los 240 metros de ancho del cauce del río Negro.

Para anular el impacto sobre el lecho del río, las empresas constructoras utilizarán el método de perforación horizontal dirigida. La maquinaria pesada excavará un túnel por debajo del cauce natural. El ducto descansará a una profundidad mínima de dos metros bajo el fondo del río. El protocolo ambiental impone monitoreos diarios con equipos portátiles para detectar anomalías o aumentos de turbidez en el agua, además de disponer de un sistema de rescate preventivo en superficie.

Destino final: el Golfo San Matías

El viaje del gas de Vaca Muerta culmina en la progresiva 472,5, en la terminal de San Antonio Oeste. En este punto, la Estación de Medición (EMED) fiscalizará los volúmenes del hidrocarburo mediante puentes con medidores ultrasónicos y cromatógrafos de gas en línea.

Desde este nodo, el sistema transferirá la custodia del recurso a la Planta Compresora San Antonio del Proyecto FLNG GSM. Esta instalación acondicionará el gas a una presión de entrega final de entre 40 y 45 kg/cm²g y lo inyectará en las unidades flotantes Hilli Episeyo y MKII. Ambas infraestructuras offshore licuarán el fluido a temperaturas criogénicas para cargarlo en buques metaneros, un proceso vital para posicionar el gas patagónico en el centro del mercado global.

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