Ni venta ni salida: Shell blinda su operación en Vaca Muerta con una nueva planta y US$ 700 millones
La compañía inauguró una nueva Early Production Facility (EPF) en Bajada de Añelo, donde duplicará la producción hacia 2027.
A cuarenta minutos del pulso eléctrico de Añelo, donde el ripio comienza a devorar el asfalto y el frenesí de la Ruta 7 se vuelve un eco lejano, la estepa patagónica revela su nuevo secreto. Allí, bajo la mirada imperturbable del volcán Auca Mahuida, una estructura de acero se levanta como un faro de ingeniería: es la nueva planta de procesamiento de petróleo y gas de Shell Argentina en el yacimiento Bajada de Añelo.
Esta obra, que demandó una inversión global de 500 millones de dólares, no es solo una instalación industrial; es la respuesta física de la compañía angloholandesa a los rumores de mercado. Mientras algunas versiones mediáticas hablaban de repliegue, Shell definió para este 2026 un compromiso de 700 millones de dólares en Vaca Muerta, cifra que supera la inversión del ejercicio 2025.
Bajada de Añelo: el desafío de la geología variable
El bloque Bajada de Añelo no es territorio para principiantes. Con una extensión de 200 kilómetros cuadrados, el área se sitúa en la compleja zona de transición de la formación. Aquí, la roca madre juega con los extremos: en una punta del bloque domina el crudo volátil; en la otra, el gas rico con condensados.
“Este hito nos permitirá profundizar nuestro conocimiento de la ventana de transición de Vaca Muerta”, afirmó Germán Burmeister, presidente de Shell para Argentina, Chile y Uruguay.
Para domar esta variabilidad —donde la relación gas-petróleo puede oscilar hasta diez veces—, Shell e YPF diseñaron una Early Production Facility (EPF). Un complejo modular y flexible que permite realizar el deriskeo (reducción de riesgo) del área antes de avanzar hacia desarrollos definitivos.

Radiografía de la EPF
La planta, que inició operaciones hacia finales de 2025 bajo el concepto de Flawless Start-up (arranque impecable), procesa hoy 8.000 barriles de crudo y 1,2 millones de m³ de gas diarios, y tiene una capacidad de diseño de 15.000 bbl/d de petróleo y 2 millones de m³/d de gas. Hacia 2027 la compañía proyecta una expansión para alcanzar los 20.000 barriles y 2,5 millones de m³ de gas por día.
Perforación para duplicar la producción
El flujo que alimenta esta mole de acero proviene actualmente de 15 pozos activos. Sin embargo, la campaña 2026 sube la apuesta con la terminación de 7 nuevos pozos, sumados a otros 4 proyectados para 2027.
La estrategia de perforación es una coreografía de eficiencia técnica: un spudder rig se encarga de las secciones verticales superficiales y un walking rig high spec perfora las ramas laterales de hasta 3.000 metros, mediante lo cual se optimizan tiempos y costos operativos.

Una antorcha sin humo
En un sector que mira de cerca la huella de carbono, Bajada de Añelo destaca por un detalle visual potente: la ausencia de humo negro. Gracias a sopladores de aire en el sistema de venteo, la combustión es completa. Además, la planta es un ecosistema de economía circular, Captura emanaciones de tanques para reinsertarlas al circuito comercial y cuenta con cinco generadores transforman el gas del propio pozo en la energía eléctrica que mueve la planta.
Con 1.500 empleos generados y una logística que venció las trabas de importación y el cepo cambiario, la apuesta de Shell en la ventana de transición acelerará este año y el próximo.









