YPF sortea la baja del Brent y consolida su estrategia en Vaca Muerta
La compañía nacional recuperó sus ganancias en el segundo trimestre de 2025 pese a la caída del petróleo Brent.
En un contexto de precios internacionales a la baja y ajustes en su portafolio de activos, YPF logró cerrar el segundo trimestre de 2025 con ganancias netas por US$58 millones, una mejora relevante frente a la pérdida de US$10 millones del trimestre previo.
El repunte en el resultado se apoyó en menores costos extraordinarios vinculados a campos maduros, ganancias por revaluación de empresas y el ingreso extraordinario por la venta del 49% de Aguada del Chañar. No obstante, el impacto de la caída del Brent —que presionó precios de combustibles y valor de inventarios— y la reducción de participación en ese mismo bloque limitaron el crecimiento operativo.
EBITDA presionado, pero con eficiencia creciente
El EBITDA Ajustado fue de US$1.124 millones, un retroceso del 10% t/t y del 7% a/a. Según la compañía, si se excluyeran los campos maduros, el indicador habría alcanzado US$1.250 millones, reflejando que la producción no convencional y la optimización de costos siguen actuando como amortiguadores frente a la volatilidad externa.
Los costos operativos cayeron 12% t/t, con un costo total de extracción promedio de US$12,3 por barril equivalente, el más bajo del año. Este resultado estuvo impulsado por una mayor eficiencia en bloques shale como La Calera y Lindero Atravesado.

Inversiones alineadas al core business
YPF destinó US$1.160 millones en CAPEX, un 71% de ellos a proyectos no convencionales en Vaca Muerta. A pesar de la disminución del 5% t/t y del 3% a/a en el total invertido, la petrolera mantuvo su hoja de ruta de priorizar el shale como motor de crecimiento futuro, incluso en un entorno de ingresos moderados.
Los ingresos netos sumaron US$4.641 millones (+1% t/t), con un aporte clave de las exportaciones de petróleo pesado Escalante —aprovechando la parada de la refinería La Plata— y de granos y harinas, beneficiados por menores retenciones. La demanda estacional de gas y gasoil compensó parcialmente la menor demanda de nafta y la presión de precios internacionales.
Estructura financiera bajo control, pero con mayor apalancamiento
El flujo de caja libre fue negativo en US$365 millones, afectado por pagos de impuestos de filiales, intereses de deuda y el impacto de los campos maduros. La deuda neta consolidada se ubicó en US$8.833 millones, con un ratio de apalancamiento de 1,9x.
Posterior al cierre, Moody’s mejoró la calificación crediticia de YPF a B2 con perspectiva estable, reflejando un panorama financiero más sólido en el mediano plazo y el potencial exportador de Vaca Muerta como pilar estratégico.
Con estos resultados, YPF reafirma que su crecimiento dependerá de la expansión del shale y de su capacidad para capitalizar la infraestructura de exportación, incluso en escenarios de precios internacionales desafiantes. En ese aspecto, la petrolera avanza junto a sus socios en la construcción del oleoducto VMOS, que demandará una inversión de 3.000 millones de dólares, con una participación del 25%.









