Así es la planta soldadora que permitirá acelerar la obra del Gasoducto Néstor Kirchner
La planta de doble junta de Techint permite realizar soldaduras en forma industrial en la propia traza.
La compañía Techint instaló esta semana en Río Negro una soldadora industrial de caños que permite reducir los tiempos de obra del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK).
La planta de doble junta permite realizar soldaduras en forma industrial en la propia traza, lo que colabora para reducir considerablemente los tiempos de obra.
En estas instalaciones móviles se sueldan en forma automática dos caños de 12 metros de largo, una extensión determinada en el proceso de fabricación, para convertirlos en ductos de 24 metros, lo que redunda en mayor velocidad y en una menor cantidad de soldaduras cuando luego se colocan junto a la zanja (lo que se conoce como desfile de caños).
Agustín Gerez, presidente de Enarsa, manifestó que “la incorporación de tecnologías, tanto las plantas de doble junta como las soldadoras automáticas, que por primera vez se usarán en nuestro país, es un elemento central que va a disminuir sustancialmente los plazos de esta obra estratégica que tanto necesitamos para alcanzar la soberanía energética” y detalló que “estos equipos se utilizarán en los tramos 1 y 2 de la obra, que son más complejos y extensos”.
La planta de doble junta se ubica actualmente en el km. 60 de la traza en Río Negro y es una de las dos que se usan en el proyecto (la otra estará en La Pampa). La ubicación de ambas plantas sobre la traza se irá modificando en virtud del avance de las obras, ya que el objetivo es que los caños de 24 metros se trasladen lo menos posible.

El Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, obra a cargo de Emarsa, tendrá una extensión de 573 kilómetros, y unirá la localidad neuquina de Tratayén hasta Salliqueló en la provincia de Buenos Aires, atravesando Río Negro y La Pampa, además de las obras complementarias.
Esta obra estratégica, permitirá ampliar la capacidad de transporte de gas natural para aprovechar el potencial de Vaca Muerta, sustituir importaciones y exportar a la región y al mundo, además de incrementar la oferta de gas a precios competitivos para los hogares y la industria.












