Pampa en Vaca Muerta: boom petrolero del 502% y dos RIGI por US$ 6.900 millones
La compañía detonó sus propias marcas al incrementar un 502% su producción de crudo durante el primer trimestre. Con Vaca Muerta como motor de caja, la firma ingresó dos proyectos al RIGI para acelerar el shale oil y levantar una planta de urea.
Los números no mienten y marcan un cambio de época para Pampa Energía. El balance del primer trimestre de 2026 confirma que la compañía aceleró a fondo en la ventana de líquidos de Vaca Muerta y reconfiguró su perfil de ingresos. La producción petrolera total alcanzó los 19,5 mil barriles diarios (kbpd), un salto sideral del 502% interanual.
El epicentro de este terremoto productivo tiene nombre y apellido: Rincón de Aranda. El bloque operado por la empresa promedió 18,2 kbpd. El contraste es brutal si miramos la foto de hace un año, cuando el área apenas entregaba 0,9 kbpd con un puñado de 6 pozos. Hoy operan 43 pozos activos, volumen que le permitió a la firma exportar el 55% del crudo comercializado en el arranque del año.
Para mantener este ritmo de fractura y conexión, Pampa metió el proyecto en el RIGI. La compañía oficializó el 9 de marzo su pedido para adherir al régimen con un desembolso estimado de US$ 4.500 millones. El objetivo es perforar más pozos de shale oil, montar infraestructura de superficie, llegar rápido al plateau de producción y estirar su vida útil.

Monetizar la molécula: fertilizantes y midstream
El segundo pilar estratégico apunta a la industrialización del gas natural en origen. Pampa Energía no solo quiere sacar gas, quiere agregarle valor. A través de Fértil Pampa S.A.U., la empresa presentó el 21 de abril otra solicitud al RIGI para construir un polo petroquímico en Bahía Blanca.
Este complejo demandará US$ 2.400 millones y producirá urea granulada y amoníaco. El proyecto procesará directamente el gas extraído de la Cuenca Neuquina para volcar 2,1 millones de toneladas anuales de fertilizantes al mercado a partir de 2030.
Pero sacar los hidrocarburos de la cuenca exige caños, el eterno cuello de botella del sector. Por eso, la firma adquirió el 20% de las acciones de San Matías Pipeline S.A.. Esta sociedad construirá un gasoducto de 36 pulgadas y 470 kilómetros de extensión. La obra conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías para alimentar los buques de licuefacción (FLNG) de Southern Energy con hasta 28 millones de metros cúbicos diarios.
Una caja robusta para apalancar los cierres
El impacto de los barriles no convencionales impactó de lleno en la hoja de balance. Pampa facturó US$ 573 millones en el trimestre. El EBITDA ajustado escaló a US$ 325 millones, un crecimiento del 48% interanual.
La hoja de ruta de los desembolsos ratifica dónde está puesto el foco de la conducción. Las inversiones de capital del segmento E&P totalizaron US$ 196 millones durante el período, de los cuales un contundente 83% se inyectó exclusivamente para desarrollar el shale oil en Rincón de Aranda.









