Pampa Energía solicitó el RIGI para invertir USD 4.500 millones en Vaca Muerta
La petrolera solicitó ingresar al régimen de incentivos para desarrollar la zona norte de Rincón de Aranda. Busca llevar su producción a 45.000 barriles diarios hacia 2027.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que Pampa Energía formalizó su pedido para adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de potenciar Rincón de Aranda. Según detalló el funcionario, el proyecto contempla una inyección masiva de US$ 4.500 millones enfocada en destrabar el potencial de la zona norte del yacimiento, que abarcará tanto el desarrollo del upstream (exploración y producción) como la construcción de toda la infraestructura asociada para el tratamiento y transporte.
Esta cifra redefine por completo la escala del proyecto y representa, por amplio margen, la mayor asignación de capital a un único activo en la historia de la compañía que conduce Marcelo Mindlin.
El RIGI como llave para la zona norte
La confirmación del Gobierno al adelanto de Patagonia Shale va en línea con lo que la cúpula directiva de Pampa Energía había adelantado recientemente a sus inversores, tras la publicación del DNU N° 105/26 que permitió incluir proyectos hidrocarburíferos greenfield (nuevos) en el esquema de beneficios.
El CEO de la compañía, Gustavo Mariani, ya había marcado la hoja de ruta:
“Presentamos el RIGI para infraestructura (midstream) en el tercer o cuarto trimestre del año pasado y aún no hemos recibido la aprobación. Pero recientemente, se aprobó un nuevo decreto que agrega el upstream de petróleo al RIGI. Así que estamos empezando a solicitar un RIGI general para el desarrollo completo de Rincón de Aranda”.
Por su parte, el Director Ejecutivo de E&P, Horacio Turri, había anticipado exactamente el impacto que tendría esta medida, al señalar que el régimen “ayudará significativamente a desarrollar la zona norte del bloque y mejorará la economía general del proyecto”. Esto permitirá adelantar el plateau (meseta) de producción y extender la vida útil del campo.
El salto operativo: hacia los 45.000 barriles
El megaplan de US$ 4.500 millones llega para potenciar un área que ya viene mostrando un crecimiento exponencial. El año pasado, Rincón de Aranda pasó de producir menos de 1.000 barriles diarios (bpd) a alcanzar la meta de 20.000 bpd en diciembre, y aportó US$ 126 millones al EBITDA de la empresa.

Para sostener esta agresiva curva de crecimiento, la empresa delineó métricas precisas a corto y mediano plazo. En la actualidad, el bloque cuenta con 10 pads (locaciones) en línea y mantiene una producción estabilizada en unos 19.000 barriles por día (bpd).
El objetivo más próximo es alcanzar los 25.000 bpd entre marzo y abril de este año. Hacia mediados de 2026, la proyección se eleva a un rango de 27.000 a 28.000 bpd, un salto que será impulsado por la instalación de una nueva planta de procesamiento temporal el mes próximo. Todo este esfuerzo operativo apunta a una meta final clara: consolidar un plateau de 45.000 barriles de crudo diarios para 2027.
Además, el nivel de actividad en perforación será altísimo: Turri confirmó que perforarán 20 pozos y completarán 35 en Rincón de Aranda, manteniendo un lifting cost muy competitivo en torno a los US$ 10 por barril. En gas, proyectan picos de 18 millones de m³/día en invierno.
Inversiones 2026: fondeo propio sin nueva deuda
De la cifra total proyectada a largo plazo para el área y su infraestructura, Pampa Energía desembolsará US$ 770 millones durante 2026 exclusivamente en Rincón de Aranda (sobre un total de US$ 1.100 millones destinados al segmento de Exploración y Producción a nivel consolidado).
Un dato que trajo especial tranquilidad al mercado fue la estrategia de financiamiento. Ante la consulta de inversores, Adolfo Zuberbuhler confirmó que el escenario base del directorio es no emitir nueva deuda.
“Utilizaremos parte de nuestra sólida posición de caja actual (US$ 1.100 millones) para financiar las inversiones de este año, lo que dejará un flujo de caja libre negativo de unos US$ 500 millones, llevando la caja a unos US$ 700 millones”, detalló. Con un EBITDA consolidado que superó los US$ 1.000 millones, Rincón de Aranda aportó el 23% de ese margen en el último trimestre, una participación que crecerá significativamente a medida que se ejecuten los fondos anunciados por Caputo.









