OIL & GAS

TGS se queda sola en la licitación para ampliar el Gasoducto Perito Moreno

Con una inversión estimada de USD 700 millones, la iniciativa privada busca aumentar un 50% la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina sin fondos públicos y promete un ahorro fiscal anual de USD 500 millones.

Transportadora de Gas del Sur (TGS) fue la única oferente en la licitación nacional e internacional para la ampliación del Tramo I del Gasoducto Perito Moreno (ex Presidente Néstor Kirchner), una de las principales arterias que conecta Vaca Muerta con los grandes centros de consumo del país. La apertura de sobres se realizó este lunes en la sede de Energía Argentina S.A. (Enarsa), que impulsa el proyecto bajo el Régimen de Iniciativa Privada.

El proyecto prevé una inversión total de USD 700 millones, de los cuales USD 500 millones serán destinados a ampliar el tramo Tratayén–Salliqueló del gasoducto, mientras que los USD 200 millones restantes se aplicarán a obras complementarias en el sistema regulado de TGS. La obra no contará con financiamiento público y se espera que esté operativa para el invierno de 2026.

Una iniciativa privada sin competencia

Pese a la convocatoria abierta a otros interesados, solo TGS presentó una propuesta, lo cual no sorprendió del todo: la empresa fue también la promotora de la iniciativa original presentada al gobierno en 2024. En este marco, la licitación otorgaba a TGS ciertas ventajas competitivas que hacían difícil la entrada de un rival en condiciones de ganar.

Durante el acto de apertura, se presentó una oferta dividida en dos sobres: uno técnico, con los detalles de construcción y operación de la infraestructura, y otro económico, que incluye una garantía de cumplimiento de USD 5 millones. Enarsa deberá ahora evaluar si la propuesta cumple con todos los requisitos para su adjudicación formal.

El impacto económico y energético de la obra de TGS

El proyecto apunta a sumar 14 millones de metros cúbicos diarios a los actuales 21 millones que transporta el ducto, llevando la capacidad total a 35 millones. Esa ampliación busca no solo garantizar el abastecimiento interno durante los picos de demanda invernal, sino también reducir drásticamente la necesidad de importar Gas Natural Licuado (GNL) y combustibles líquidos, algo que generó tensiones en el sistema este invierno.

Desde TGS y el Ministerio de Economía estiman que, una vez en operación, la obra generará beneficios para la balanza comercial por más de USD 700 millones anuales, y un ahorro fiscal cercano a los USD 500 millones al sustituir importaciones energéticas costosas con gas de producción local.

Además, el plan permitirá canalizar mayor volumen desde Vaca Muerta, una de las principales reservas de gas no convencional de América Latina, acelerando así la puesta en valor de su potencial exportador.

Un cambio de paradigma en el financiamiento de obras

La licitación representa un punto de inflexión en la política energética del Gobierno de Javier Milei: es la primera gran obra de infraestructura gasífera bajo el modelo de iniciativa privada. A diferencia del Gasoducto Néstor Kirchner —construido durante la gestión anterior con fondos públicos y recursos del impuesto a las grandes fortunas—, esta nueva etapa se financiará enteramente mediante el compromiso de inversión de la empresa adjudicataria, apoyado por mecanismos como la reserva de capacidad y prepago de contratos de transporte.

En este sentido, el Gobierno busca replicar este modelo en futuros proyectos de infraestructura energética, bajo el paraguas del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que apunta a atraer capital privado para sustituir financiamiento estatal en áreas estratégicas.

Comentarios

Leave a Response