Del astillero en China al Golfo San Matías: cómo es el MKII, el buque de GNL más grande de Southern Energy
El MK2, de 392 metros, se instalará en el Golfo San Matías en 2028. El plan busca transformar los recursos de Vaca Muerta en dólares de exportación.
En un gimnasio municipal colmado, la empresa Southern Energy (SESA) presentó esta mañana el estudio de impacto ambiental de su segundo buque de licuefacción de gas natural (MKII), que se instalará en el Golfo San Matías como parte de un ambicioso plan de exportación de Gas Natural Licuado (GNL). La exposición estuvo a cargo de Marcos Pourteau, project manager de la compañía, quien destacó que el proyecto representa “una oportunidad enorme para Argentina de desarrollar sus recursos de gas natural y conectarse con la demanda global”.
Southern Energy, integrada por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbor Energy y la noruega Golar LNG —propietaria de los buques—, prevé duplicar la capacidad de producción con la llegada del MK2, en construcción en China y que arribará a la Argentina en 2028. El primer buque, el Hilli Episeyo, operará desde fines de 2027. Ambos permanecerán fondeados en el Golfo por un período contractual de 20 años y contarán con una base logística en San Antonio Este.
Argentina quiere ingresar al mercado global
Durante su exposición, Pourteau insistió en que el GNL es la vía para aprovechar los 300 billones de pies cúbicos (TCF) de gas no convencional que Argentina tiene como reserva. “La única forma de que podamos desarrollar estos recursos es conectarnos con nueva demanda. Y el GNL es el vehículo porque nos conecta a la demanda global”, señaló.
El directivo recordó que la demanda local y regional (Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Bolivia) solo alcanzaría a consumir una fracción de ese potencial: “Aun pensando en todo lo que se nos pueda ocurrir para los próximos 50 o 100 años, nos quedarían recursos remanentes por unos 90 TCF”.
Los mercados principales, según detalló, serán Asia y Europa, además de Brasil, destino al que se podrá acceder con menores costos de transporte.

Cómo es el buque MK2
El MK2 es un buque de 392 metros de eslora —casi 100 más que el Hilli Episeyo—, con una capacidad de producción de 3,5 millones de toneladas anuales de GNL. Su diseño incluyó cortar al medio un metanero de 2004 para insertar un módulo central donde se ubica la planta de licuefacción. Tendrá un sistema de amarre de punto único que le permitirá rotar 360 grados según las condiciones de marea y viento.
“Esperamos que la construcción termine en diciembre de 2027 y que arribe a la Argentina a mediados de 2028”, adelantó Pourteau.
Impacto económico y generación de empleo
La ampliación del proyecto implica 15.000 millones de dólares de inversión en 20 años y se estima que generará 20.000 millones de dólares en exportaciones de GNL entre 2027 y 2035. Además, creará unos 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos en la construcción, instalación y operación.
“Estamos convencidos de que este proyecto no solo permitirá aprovechar recursos que hoy quedarían bajo tierra, sino también contribuir a la transición energética global, sustituyendo combustibles de mayores emisiones por gas natural”, afirmó el representante de Southern Energy.
Con la audiencia pública celebrada, la empresa busca avanzar en la obtención de permisos ambientales para iniciar la segunda etapa del proyecto. El intendente de San Antonio Este, Adrián Casadei, destacó en la apertura el impacto que la base logística y la infraestructura asociada tendrán en la localidad.
Southern Energy prevé conectar los buques al Gasoducto San Martín y, con la llegada del MK2, construir un nuevo ducto hacia Vaca Muerta. “El objetivo es claro: traer la demanda mundial hacia los recursos argentinos”, concluyó Pourteau.









